Regresan las bodas católicas a la playa
La Arquidiócesis de Acapulco revocó la prohibición ante la incidencia de falsas ceremonias
Luego de 11 años de haberse prohibido la celebración de
misas de bodas en las playas de Acapulco, la Iglesia Católica de Guerrero
autorizó nuevamente estás celebraciones en lugares externos a los templos.
En septiembre de 2002, la Arquidiócesis de Acapulco, a cargo
de monseñor Felipe Aguirre Franco, emitió el documento Dignidad de los
sacramentos de la Iglesia, en el que prohibió esas celebraciones fuera de las
iglesias.
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfías Merlos, anunció que
la Iglesia Católica volverá a celebrar misas de bodas en las playas, ya que a
pesar de que se habían prohibido se seguían realizando de 10 hasta 15
ceremonias de matrimonios que eran inválidas por ser oficiadas por falsos
ministros que no pertenecían a la Arquidiócesis.
En conferencia de prensa, al término de la homilía
dominical, el prelado católico dijo que él mantuvo esa medida de su antecesor,
pero ahora al consultar a laicos y presbíteros, así como obispos de otras
provincias, se decidió invalidar la prohibición, haciendo uso de la facultad
que le confiere el derecho canónico.
Las misas de bodas en las playas eran celebradas por
ministros falsos o que están fuera de comunión de la iglesia.
A partir de esta fecha podrán celebrarse los matrimonios y
otros sacramentos fuera de los templos parroquiales y capillas, en los hoteles
donde ya se celebra la santa misa dominical de ordinario.
"O en otros lugares previamente aprobados, siempre que sea
conforme a las normas del derecho canónico", dijo.
Dijo que ante la urgente necesidad de ofrecer una mejor
atención pastoral a los contrayentes que libremente soliciten la celebración
del sacramento del matrimonio fuera de una iglesia y asumiendo de manera
colegial esta responsabilidad con el presbiterio que "concedo esta gracia para
toda la Arquidiócesis de Acapulco".
Garfias Merlos refirió que la celebración de bodas inválidas
le representaba un problema pastoral, porque había, de acuerdo con información
que le dieron prestadores de servicios turísticos, hasta 10 y 15 ceremonias por
semana en las playas, oficiadas por falsos curas.
"Constantemente se están haciendo bodas, a orillas de las
playas, realizadas por ministros falsos, o de otros lugares o que ya no están
en comunión con la iglesia, o son sacerdotes que ya no están ejerciendo como
tales", indicó.
Su interés por reanudar la celebración de bodas por parte de
la Iglesia Católica, dijo, no tiene para él ningún interés económico, sino
únicamente de tipo pastoral y litúrgico.
eca


