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El amor de mi vida, ¿en verdad existe?

El amor verdadero no llega por obra del destino, es algo que la persona puede experimentar cuantas veces quiera cuando se lo proponga

¿MITO O REALIDAD? Para experimentar el amor verdadero se necesita madurez, amor propio y deseos de compartir la vida con alguien más. (Foto: Especial )

Ciudad de México | Martes 08 de febrero de 2011 Sarahi Pérez | El Universal00:06
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Podríamos pasar nuestra vida esperando a que los astros nos manden al "amor verdadero", o a que al destino se le ocurra ponernos en el lugar y momento precisos en los cuales nos topemos con esa "media naranja" que nos haga felices por siempre, como de película.

Pero ese tipo de amor, de acuerdo con la psicoanalista Matilde Matuk, no existe, aunque sí aquel caracterizado por la confianza, el compromiso, la seguridad, la madurez, la comunicación, las desinhibiciones y la lealtad: el amor verdadero, el de nuestras vidas.

Según la experta, integrante de la Sociedad Psicoanalítica de México, el creer que el amor de nuestra vida llegará por obra divina es algo mítico, porque en realidad cualquiera puede crearlo en el momento que lo decida y puede tener tantos como desee.

"Sí existe el amor de tu vida, pero tú decides quién es y lo consigues cuando hay un compromiso de ambas partes, cuando te quieres y valoras a ti mismo y el otro lo percibe", explicó.

¿Cómo conseguirlo y cómo conservarlo?

Para la psicóloga, cuando la persona se quita las caretas y deja de fingir, cuando adquiere seguridad en sí misma y sabe ceder y conceder, así como dar y recibir, entonces puede conseguir un amor verdadero.

Para ello también necesita madurez, amor propio y deseos de compartir la vida con alguien más.

Así es como te puedes dar cuenta de que estás ante al amor de tu vida, explicó Matuk.

Agregó que cuando estás frente al amor verdadero, "puedes compartir tus seguridades e inseguridades y puedes ser tú sin estar fingiendo".

Pues un error muy común, dijo, es volverte un camaleón por miedo a no ser aceptado, "comienzas a actuar y a mostrar alguien que no eres".

"Con el amor de tu vida te sientes en tu piel y en su piel, conoces tus defectos y sus defectos y ambos se ríen de ellos, conoces las cualidades de los dos y las entienden", refirió.

Por eso, cuando vives una relación de este tipo y deseas conservarla, debes comprometerte y no pensar que la pareja va a solucionarte la vida; la comunicación, detalló, es una herramienta vital para que la relación crezca y se fortalezca.

Enamoramiento vs. amor verdadero

De acuerdo con la especialista, es muy común que el enamoramiento se confunda con el amor verdadero por la intensidad y fugacidad de las relaciones, que generalmente ocurren en la adolescencia.

Las experiencias vividas en esa etapa, precisó, son tan fuertes, tan apasionantes, tan intensas, que se confunden con el amor de nuestra vida; incluso, hoy en día muchas personas creen que el amor verdadero lo vivieron cuando eran jóvenes y cuando el tiempo al lado de la persona amada "pasaba volando".

Sin embargo, el amor real llega cuando puedes compartir todo, cuando aceptas quién eres y quién es tu pareja, cuando el otro te motiva y tú lo motivas y nada los detiene a ser mejores, enfatizó Matuk.

¿Más de un verdadero amor?

Una relación de amor verdadero puede acabar y no significa que no lo haya sido. "Fue el amor de tu vida en esa época, se acabó, pero puede haber muchos más", dijo la experta de la Sociedad Psicoanalítica de México.

Las personas pueden experimentar ese amor a los 20, 30 ó 40 años o a la edad que sea, siempre y cuando así lo deseen. Y es que muchas veces, argumentó, "el enamoramiento pasa, comienzas a comparar con otras relaciones, pones trabas y te da miedo no tener algo igual".

Para vivir una relación plena a cualquier edad debes querer vivirla, debes abrirte y querer a la otra persona, con sus cualidades y defectos, puntualizó.

¿No ha llegado? No culpes al destino

Por miedo a ser vulnerables, a ser humildes y a abrir el corazón, y por no tener amor propio, las personas pueden quedarse estancadas y pueden no experimentar el amor verdadero, consideró Matilde Matuk.

Por lo cual, recomendó a quienes siguen "esperando" al amor de su vida analizar en qué se han equivocado y cambiarlo antes de culpar al destino.

Pidió a las personas conocerse bien, confiar en ellas mismas, tener seguridad, valorarse, entender quiénes son, madurar, ser leales y fieles consigo mismas, crecer, aceptarse, quererse y luego querer al otro, así como comprometerse para que vivan un intenso, apasionado y verdadero amor.

spb /fml

 



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