Iglesia niega discriminar a gays
La jerarquÃa católica, a través del semanario ‘Desde la Fe', negó ser homófoba, aunque ratificó su postura de rechazo a los matrimonios entre personas del mismo sexo
NO DISCRIMINA. La Iglesia Católica aseguró que su postura no es homofóbica, sin embargo, rechaza los matrimonios gays. (Foto: Archivo El Universal )
La Iglesia Católica en México "no es homófoba", planteó la jerarquÃa de esta congregación en nuestro paÃs luego de matizar el discurso que ha utilizado en las últimas semanas en contra de las personas homosexuales.
A través de la editorial del semanario ‘Desde la Fe', aseguró que es "un mito y una falacia creer que alguien, por su condición personal, es discriminado por la Iglesia o excluido de las exigencias del camino cristiano para alcanzar la salvación. La Iglesia no está en el mundo para condenar, sino para salvar".
En el documento que se titula "Los Homosexuales y La Iglesia", la Arquidiócesis califica como "absurdo" creer que las personas con orientaciones homosexuales no tienen un lugar o una participación fructÃfera en la Iglesia Católica, pues serÃa tanto como afirmar que no son parte de la historia.
Explica que es "totalmente equivocado y de mala fe que algunos lÃderes católicos, editorialistas y medios de comunicación quieran hacer creer a la sociedad que los homosexuales no son respetados por la comunidad cristiana o, peor aún, que son discriminados por su manera de ser".
A pesar de que la Iglesia reconsidera el lenguaje a utilizar en las últimas semanas, ratifica su postura entorno a los llamados matrimonios en las personas homosexuales. Consideró que a esas uniones no se les debe llamar matrimonios "porque no tiene ningún elemento para ser considerado como tal".
Cuando la Iglesia habla de la congruencia con que debe vivir una persona homosexual no está discriminado a alguien ni mucho menos lo condena. Lo que hace es señalar las exigencias para todos los fieles cristianos.
"Lo que la Iglesia rechaza son las acciones (el pecado) sea de quien sea, que vaya en la lÃnea de la banalización de la sexualidad, del libertinaje que a todos destruye, la promiscuidad, la falta de respeto en las relaciones humanas. Eso también incluye la violencia verbal o fÃsica contra cualquier persona.
La Iglesia reivindicó que en el interior de sus comunidades cristiana existen muchas personas con orientación homosexual, hombres y mujeres que trabajan en los diferentes ámbitos de la vida pública.
mcs