Este es el único restaurante del Centro Histórico donde oficialmente son recibidos todos los ciclistas. Ubicado en la calle de Regina, hace año y medio convertida en corredor peatonal el Dzib cuenta con su estacionamiento para bicicletas el cual de lunes a sábado estará lleno pero siempre habrá espacio para una más.
El restaurante abrió hace 30 años y para ingresar a él era necesario entrar en el viejo edificio que aún lo alberga, hoy da directo a la calle repleta de comercios donde abundan también los músicos urbanos lo mismo violinistas que tríos o norteños.
La comida tiene un toque casero que además se ha ido adaptando a los clientes sobre todo jubilados y gente de la tercera. "Comenzaron por no comer sal, pedirnos que le bajáramos a las grasas, luego que menos carne, y hay mucho vegetariano", nos cuenta Laura Dzib, cuyo apellido maya que significa escritura.
El negocio lo inició su mamá doña Ofelia Pérez, pero desde hace casi una década Laura es el rostro amable de este sitio comprometido con el arte y la cultura vial. De hecho si quiere enterarse de los paseos ciclistas que se realizan en la ciudad basta preguntarle a esta mujer quien además ayuda en el programa Paseo a Ciegas el cual todos los domingos lleva a invidentes en bicicletas tandem (de dos asientos) para que vivan la experiencia de pedalear y sentir el viento sobre sus rostros.
En cuanto a la comida los tres tiempos le cuestan apenas $28, eso sí, sin agua ($7) ni postre, o bien si de plano anda bruja puede pedir alguna sopa o consomé del primer tiempo por $9. Todos los días abren a las 8 am con ricos desayunos y desde las dos y hasta el cierre a las 9 pm puede pedir los tres tiempos, por lo que es una excelente opción si anda tarde por el centro y no le ha dado tiempo de comer.
Cómo llegar: Regina 54 colonia centro.