La dependencia señaló en un comunicado que los individuos presentados al Ministerio Público son Francisca Flores Alcalá y Ramiro Maldonado Gómez, al parecer responsables del saqueo y tráfico de huevos de tortuga en playas de Michoacán.
El tráfico de huevos de tortuga, detalló, es considerado como un delito grave y contempla prisión de uno a nueve años, así como una multa de 300 a tres mil días, castigos que pueden aumentar cuando dicha actividad se realiza con fines comerciales, como sería el caso.
La Profepa agregó que las dos personas presentadas ante el Ministerio Público son vecinos de esa población colimense, aunque originarios del rancho Calvillo, en Huetamo, Michoacán.
"Se trata de reincidentes en estas ilícitas actividades, toda vez que en diciembre del año pasado, la Profepa les abrió un procedimiento por la misma causa, por lo que se encontraban en libertad condicional" , detalló la dependencia.
Flores Alcalá reveló a inspectores de la Profepa que compró los huevos de tortuga en la playa Maruata, municipio de Aquila, Michoacán; mientras que Maldonado Gómez expresó que sólo acompañaba a la señora y que desconocía lo que traía en la caja del vehículo que él conducía.
El personal de la Profepa que intervino en la acción, con anuencia del representante social, procedió a entregar al Campamento El Chupadero, ubicado en Ticomán, los huevos asegurados para que sean sembrados, ya que aún estaban frescos.