Un total de tres millones 144 mil 558 tarjetas de crédito fueron canceladas durante 2009 en México, según datos de su Banco Central, en un año en el que la economía del país, inmersa en una profunda crisis, se contrajo 6.5%, su peor descenso en casi 80 años.
Las 25 millones 241 mil 507 tarjetas emitidas hasta diciembre de 2008 se redujeron hasta las 22 millones 096 mil 949 que se acumulaban en el mismo mes del último ejercicio.
Dicha reducción supera los cuatro millones si se retrocede algunos meses en 2008 y se comparan los plásticos registrados en junio de ese año, 26 millones 496 mil 256, con los que había al cierre de 2009.
La banca comercial mexicana ya había detectado un parón en el crédito al consumo a partir de la segunda mitad de 2008, cuando el ritmo de creación de empleos en México comenzó a decrecer.
A la posterior recesión económica hubo que sumar factores como la aparición del virus AH1N1 en mayo de 2009, responsable de serios daños en el turismo (tercera fuente de ingresos nacional) y de una contracción de casi 50% en la captación de divisas en dicho mes.
Los mexicanos, afectados por la destrucción de más de 180 mil puestos de trabajo durante 2009, operaron menos con este sistema de pago.
Los informes del Banco de México señalan que el número de tarjetas de empleo generalizado en diciembre de 2009 fue un cuatro por ciento menor que el de junio del año anterior.
De los más de 22 millones de tarjetas reconocidas por la banca comercial a finales de 2009 se utilizaron 15 millones 623 mil 744, es decir, que de cada diez tarjetas siete estaban en uso.
Por otro lado, el saldo de crédito otorgado en el país a finales de 2009 fue un 6.7% menor que el aportado en junio de 2008.
A partir de estas cifras del Banco de México, la prensa nacional estimó hoy en casi 64 mil millones de pesos (más de cinco millones de dólares) el desplome nacional en la financiación mediante este instrumento de pago.
mdz