El legendario músico brasileño, Caetano Veloso ofreció esta noche un recital en el Auditorio Nacional, ocasión en la que el artista rindió un tributo a México al interpretar Cucurrucu Paloma acompañado de su guitarra en una versión acústica.
Visiblemente emocionado, el catautor expresó su alegría de volver al país, ante más de 7 mil personas que se reunieron en el coloso de Reforma para apreciar en vivo a uno de los músicos más emblemáticos de Brasil, tanto que ha sido comparado con el mismísimo Bob Dylan.
Acompañado por su banda, Cê, conformada por Pedro Sá (guitarra), Ricardo Dias (bajo), y Marcelo Callado (batería), Veloso comenzó su recital a las 21 horas con el tema "A voz do morto", en homenaje a Paulinho Da Vida, quien apareció por primera vez en el álbum "Prenda minha".
"Es maravilloso estar en Méxio, no sé explicarlo, es demasiado. . . todo aquí", dijo el músico emocionado a su audiencia.
Al repertorio se suamron las canciones "Por quem?", "Tren das cores", "Zii ezie", "Agua". Esta última oroginal del brasileño Kassin.
Con canciones dedicadas al amor, a los derechos humanos y en homenaje a su tierra, el artista carioca dio una cátedra de su estilo "transrock" relacionado con el trance en el que su banda entra a través de diversos momentos instrumentales, que oscilan entre la dulzura y las notas repetidas como mantras.
En su recital, Veloso también deleitó a su público con piezas como "Falso leblon", "Menina da Ria", "Lapa" y "A cor amarela", en la que demostró un talento nato y una disciplina que lo ha posicionado en un lugar privilegiado dentro de la música mundial, y que incluso le ha merecido el título de "el Pink Floyd brasileño".
ml