El dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, Ricardo Aguilar Castillo, demandó al Partido Acción Nacional (PAN) responder ante los mexicanos por "el fracaso económico del presidente Felipe Calderón".
En entrevista el líder partidista criticó la inexistencia de programas del gobierno federal que, dijo, impulsen con eficiencia el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, mismas que han tendido a desaparecer en la presente administración federal.
Señaló que es justificada la molestia empresarial hacia el gobierno federal, "derivada de la treta que resultó ser el llamado boquete fiscal con el que el gobierno del presidente Calderón orilló al Congreso a ampliar las tasas impositivas que afectan directamente el mercado interno y la generación de empleos".
Aguilar Castillo emplazó al PAN a pedir perdón a los más de 13 mil empresarios, quienes se vieron obligados a cerrar las puertas de sus pequeños negocios, según datos del IMSS, en el periodo que va de octubre de 2008 a enero de 2010.
Asimismo, dijo que el blanquiazul debe ofrecer disculpas a quienes el presidente Felipe Calderón ha ignorado intencionalmente, pues -atajó- en ningún momento han dirigido un mensaje de aliento a este grupo importante de empleadores en México.
Añadió que el PRI mantiene una relación estrecha con el empresariado mexiquense, a quien reconoció el esfuerzo consistente y serio que vienen haciendo para aportar dinamismo a la economía del Estado de México y del país.
Consultado sobre los más recientes ataques del PAN al gobernador Enrique Peña Nieto, Aguilar Castillo calificó de irresponsables las declaraciones del secretario general panista, Víctor Hugo Sondón Saavedra, quien dijo que "el Estado de México está en camino de convertirse en la próxima ciudad Juárez".
Sostuvo que es lamentable que el PAN pretenda lucrar políticamente con temas tan delicados como la situación que hay en el país y en particular en aquélla ciudad norteña.
Mencionó que esas declaraciones no sólo están fuera de la realidad, sino que desalientan las inversiones productivas y la generación de empleos.
gdh