Bajo el argumento de que es un infiltrado del actual gobierno estatal panista, la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) negó el registro de Florentino Domínguez como precandidato a la gubernatura, y sólo Mariano González Zarur y Lorena Cuéllar Cisneros fueron aceptados como aspirantes.
En conferencia de prensa y visiblemente molesto, Domínguez acusó al líder estatal del PRI, Ubaldo Velazco Hernández, y a la Comisión de Procesos Internos del partido, de jugar dos cartas diferentes y que podrían llevar a la derrota en las elecciones del 4 de julio.
"No voy, porque no me dejaron pasar, no voy porque nunca me dieron los formatos para recabar las firmas de registro, pero es curioso que el PRI se cerró al propio PRI", fue la primera respuesta que dio el ex director del Instituto Tlaxcalteca para la Educación de los Adultos (ITEA) a los medios de comunicación.
Domínguez aclaró que no estaba apoyado por fuerzas externas del partido o extrañas, como en los últimos días lo habían manifestado algunos grupos del propio tricolor.
Insistió que en Tlaxcala hay dos institutos políticos bajo las siglas del PRI.
"Uno que se cierra y se resiste al cambio, pero otro que impulsa el cambio y la reconciliación; el cambio sin duda representado por la base militante".
Cuestionado sobre la justificación ofrecida por la dirigencia estatal para no incluirlo en la lista de precandidatos, dijo que el primero fue que era un infiltrado de la actual administración panista de Héctor Ortiz, y luego de que no tenia militancia continua en el partido, aunque de inmediato refutó "soy priísta de hueso colorado".
No obstante, rechazó que vaya a impugnar su exclusión del proceso interno del PRI en Tlaxcala.
Mientras tanto, y luego de inscribirse como precandidatos, la alcaldesa con licencia de Tlaxcala, Cuéllar Cisneros y el ex diputado federal Mariano González Zarur reiniciaron reuniones con los diferentes sectores.
fml