Caída de herramientas, soldadura y piedras sobre autos, además de llantas ponchadas por láminas de acero y varillas en la superficie de rodamiento, son algunos de los siniestros que todos los días registran ajustadores de empresas aseguradoras en Periférico Norte, en zonas donde se construye el Viaducto Bicentenario.
El incremento en el número de daños sufridos por automovilistas ha llevado a muchas aseguradoras a desplegar diariamente de seis a siete ajustadores sólo para atender el Norponiente del Valle de México; y es que también se han registrado accidentes por las excavaciones de cimentación o por la reducción de carriles.
Los incidentes en el tramo de la zona de Cuatro Caminos, en Naucalpan, hasta Tepalcapa, en Cuautitlán Izcalli, se “ha duplicado y hay días que se ha triplicado”; antes sólo atendía uno o dos choques a la semana en Periférico Norte, pero desde que inició la construcción del segundo piso mexiquense, son de tres a cuatro diarios, indicó Rafael Fuentes López, de la aseguradora Royal & Sun Alliance (RSA).
Debido a las obras nocturnas del Viaducto Bicentenario, se cierra la circulación a partir de las 23:00 horas y hasta las 05:00 horas.
"Pero es frecuente que los constructores liberen los carriles hasta las seis o seis y media de la mañana, la gente se desespera por querer llegar al trabajo, a la escuela, al médico o a una cita de negocios. Todos tienen prisa por llegar y quieren pasar primero, lo que provoca frecuentes choques lamineros", indicó Fuentes López.
Arturo Patlán García de Mafre coincidió en que los percances se han triplicado en Periférico Norte.
Un sitio peligroso es la superficie de rodamiento frente a “Mundo E” y otros tramos, donde los constructores colocaron sobre hoyos de cimentación, placas de acero de casi tres centímetros de grosor, que aun cuando los autos transiten a 50 kilómetros por hora, los neumáticos al impactar contra estas cubiertas filosas, se vuelven una navaja que las rebana y daña la suspensión.
Los daños siempre los paga el conductor
La eliminación de carriles, reducir su ancho y las rayas blancas encimadas en el pavimento, es causa de descontrol entre los conductores que con mucha frecuencia protagonizan choques lamineros, que además contribuyen a la obstrucción vial, indicó Arturo Patlán, ajustador.
La colocación de “trafitambos” anaranjados, conos y varillas con cemento llamadas pilones, sobre los carriles de circulación, es otra de las causas de siniestralidad, indicó Noé Flores Rivera, de Zurich.
Es común que los constructores dejen piedras o pedazos de concreto sobre la superficie de rodamiento que se han llegado a atorar bajo los autos, dañando defensas y la suspensión de los autos, sin que nadie se haga responsable, “los trabajadores se voltean y se niegan a dar datos sobre la empresa que los contrató”, indicó el ajustador.
No hay autoridad ni empresa constructora que se haga responsable de estos daños, apuntaron los asesores de siniestros.
"Hay casos en los que hemos identificado a la empresa que dejó varillas, piedras o muros salidos y amenazan que el conductor debe pagar los daños provocados a sus materiales", indicó Víctor Manuel Pérez Sánchez, de Quálitas.
Las constructoras tendrían que cubrir los daños, pero argumentan que el conductor es el responsable, porque se impactan contra objetos fijos o porque tienen a una persona abanderando. Si el conductor decide pelear el pago de los daños que sufrió su vehículo, debe acudir a una agencia del Ministerio Público, donde el caso se prolongaría no sólo horas, sino días, pues tienen que intervenir peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México y el auto afectado quedaría retenido, mientras se realiza la investigación.
Por lo anterior, ningún conductor se atreve a proceder legalmente contra las constructoras, porque el proceso es engorroso “y lo que menos quieren es perder tiempo”, indicaron los ajustadores.
Ni la española OHL ni las constructoras que participan en el Viaducto Elevado Bicentenario, tienen un canal atención de quejas o de indemnización por daños, indicaron los ajustadores, por lo que en la mayoría de los casos, el automovilista absorbe el costo de los daños, con el pago de su deducible, si es que cuentan con seguro. Los sufridos por los automovilistas van de 4 mil 500 a 25 mil pesos, según las experiencias de los entrevistados.
Causas de daños en Periférico Norte:
-Reducción de carriles
-Rayas encimadas de carriles
-Varillas salidas
-Caída de herramientas, piedras y soldadura
-Accesos y salidas provisionales, con señalamientos deficientes, obligan a los conductores a voltear, ante la nula visibilidad y es común que se registren choques
-Falta de señalamientos obliga a los conductores a frenar de súbito
-Caídas a pozos de cimentación, dos en Lago de Guadalupe, a una profundidad de más de seis metros
aaae/eal