La canciller alemana, Angela Merkel, apremió hoy al esclarecimiento de los casos de pederastia revelados en instituciones católicas, escándalo que sacude a Alemania y que se ha extendido a prácticamente todas las diócesis del país.
"No importa si se trata de escuelas públicas o privadas: es imprescindible aclarar lo ocurrido y establecer los sistemas oportunos de prevención", afirma la jefa del gobierno, en declaraciones que publica mañana el diario Sonntag aktuell.
Merkel expresa todo su apoyo a la iglesia católica y recuerda que en el cometido de esclarecer esos casos están implicadas tres de sus ministras -la de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, de Educación, Annette Schavan, y de la Familia, Kristina Schröder.
La ministra de Justicia, quien desde que estalló el escándalo mantiene una línea más dura respecto a la Iglesia, ha convocado unilateralmente una reunión para el 25 de marzo con el presidente de la Conferencia Episcopal, Robert Zollitsch, sin que hasta ahora por parte del obispado se haya dado conformidad.
La prensa alemana prosiguió hoy con el goteo de las revelaciones de actos de pederastia, cuestión que ha alcanzado a la arquidiócesis de Múnich y Freisig en el periodo en que fue su arzobispo el ahora Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger.
Süddeutsche Zeitung desvela en su edición de hoy el caso de un sacerdote acogido ahí en la década de los 80, a pesar de sus antecedentes de abusos sexuales, cuestión que la propia Iglesia ha admitido como "grave error".
"Acogimos a un párroco procedente de Essen (oeste del país), que pese a las acusaciones de abuso sexual y de haber sido condenado por ello, fue destinado por el entonces vicario general, Gerhard Gruber, a la asistencia espiritual parroquial", admite la arquidiócesis, en un comunicado emitido en respuesta a las informaciones del diario.
Gruber, de 81 años, ha asumido toda la responsabilidad sobre un caso en el que se ve implicado el nombre de Ratzinger, en tanto que era arzobispo de ese lugar en el momento en que llegó dicho sacerdote, en 1980, y hasta que se trasladó al Vaticano, en 1982.
En esos dos años no se registró ningún incidente más en relación con ese sacerdote, quien siguió como asesor espiritual en Grafing (junto a Múnich), pero en 1985 reincidió y fue condenado a 18 meses bajo libertad condicional y una multa de 4 mil marcos (2 mil euros).
Cumplida esa pena, volvió a ejercer, primero en un asilo de ancianos, hasta 1987, y luego, hasta su jubilación en 2008, en diversas tareas parroquiales.
El caso saltó a la luz ayer, después de la Audiencia del Papa en el Vaticano con Zollitsch, en la que Benedicto XVI expresó su total "consternación" por los escándalos de pederastia.
Posteriormente, el Vaticano precisó que Benedicto XVI es absolutamente ajeno al caso del cura pederasta de Hessen y recalcó que Gruber había asumido toda la responsabilidad.
En el caso del sacerdote se mezclan un cúmulo de errores y aparentes negligencias, ya que llegó a esa arquidiócesis supuestamente con el compromiso de someterse a una terapia, lo que nunca ocurrió, y de ahí pasó a convertirse en reincidente.
El caso sigue a la larga serie de revelaciones surgidas desde que el pasado febrero saliera a la luz el escándalo de pederastia en la escuela de élite jesuita Canisius, en Berlín, en los años 80.
Desde entonces, el goteo de informaciones afecta a casi todas las diócesis de Alemania, con un total de 23 escuelas o internados y especial incidencia en conventos de la Baviera natal de Ratzinger.
Hace una semana, el nombre de Georg Ratzinger, hermano del Papa, se vio asimismo relacionado con los escándalos de pederastia por presuntos abusos sexuales en la escuela del Coro de la Catedral de Ratisbona (Baviera), de la que fue director musical.
Entonces se habló de casos ocurridos varias décadas atrás, pero según avanza hoy el semanario Der Spiegel , se tiene constancia de que tales prácticas han seguido, por lo menos, hasta 1992.
Dicho semanario, a la venta mañana, aporta las declaraciones de un ex alumno, Thomas Mayer, según el cual la violencia y abusos sexuales eran práctica extendida en el internado. De acuerdo a su testimonio, él mismo fue violado por compañeros mayores y en el domicilio del prefecto los alumnos practicaban sexo anal.
mamg