Los presidentes de Uruguay y Bolivia José Mujica y Evo Morales, respectivamente, se reunieron en esta ciudad para estrechar lazos políticos y comerciales.
También coincidieron en sus puntos de vista sobre Cuba y el trato que el gobierno de Raúl Castro da a los disidentes, uno de los cuales, Orlando Zapata murió a consecuencia de una huelga de hambre.
El presidente uruguayo confió en que el pueblo cubano junto a su gobierno encontrará los caminos para lograr el respeto de la comunidad internacional manteniendo su independencia y soberanía, si bien arremetió contra el "mundo rico" que se arroga el derecho de juzgar e imponer a los demás sin asumir responsabilidades propias.
Más duro, Evo Morales se alineó con el gobierno de La Habana al calificar el asunto como un "problema interno" y criticar el "escándalo internacional" que generó la muerte de Zapata mientras que, reprochó, nadie pregunta por los muertos que ocasiona el capitalismo o el intervencionismo militar de Estados Unidos.
También declaró que, según la información que le ha brindado la embajada de Cuba en Bolivia, Zapata Tamayo era un "delincuente".
Por lo demás, la primera visita oficial del presidente José "Pepe" Mujica a Bolivia estuvo marcada por la cordialidad y las expresiones de admiración de Morales hacia su figura.
El presidente boliviano, que en tono cariñoso llegó a llamarle "abuelo", aseguró que el ejemplo de Mujica no se olvidará nunca porque las nuevas generaciones necesitan de "grandes luchadores" como él.
Morales calificó la visita de su colega uruguayo como el "encuentro de dos generaciones, de luchas", que comparten los mismos principios de "integración, igualdad y dignidad de los pueblos de América Latina".
Doce días después de ser investido como presidente de Uruguay, Mujica cursó su primera visita oficial a Bolivia, a donde llegó en la noche de ayer tras asistir en Chile a la toma de posesión de Sebastián Piñera.
En la ciudad central de Cochabamba, Mujica y Morales firmaron una declaración conjunta que recoge varios acuerdos, entre ellos, el inicio de exportaciones de gas boliviano a Uruguay y la celebración de una reunión de comisiones de ambos países para hacerlo viable.
El presidente uruguayo subrayó que el acceso al gas boliviano es "importantísimo" para su país "por el costo de la energía, que es determinante".
"Nuestro pequeño país de momento no tiene energía minera y esta es una limitante. A Bolivia le sobra por ahora. El problema vendrá luego, pero tenemos que entenderlo, tenemos que pedir ayuda a otros componentes de la 'patria grande' (en referencia a Latinoamérica) que nos dejen pasar el gas", sostuvo.
Bolivia además recibió de Uruguay su apoyo a la reivindicación de recuperar su litoral marítimo, perdido en una guerra contra Chile a finales del siglo XIX, mediante una solución "pacífica y justa" y también el ofrecimiento para usar, en el Atlántico, los puertos fluviales de Montevideo y Nueva Palmira.
El presidente de Uruguay y su comitiva abandonarán Bolivia a primera hora del domingo rumbo a Montevideo.
mamg