El Gobierno de Cristina Fernández logró este jueves frenar la embestida de la oposición contra la presidenta del Banco Central argentino, Mercedes Marcó del Pont, blanco de una dura disputa política por su apoyo al uso de reservas para el pago de deudas defendido por el Ejecutivo.
La fragmentada y dividida oposición argentina coincidió en el objetivo común de intentar tumbar el nombramiento de Marcó del Pont en una sesión del Senado convocada para hoy, sin embargo, en el último minuto, las maniobras del oficialismo dieron al traste con los planes opositores.
La oposición no logró reunir 37 legisladores, la mitad más uno de los miembros del Senado, que le habrían asegurado el quórum necesario para convocar la sesión y rechazar la designación de la titular del Banco Central.
La sesión no llegó a celebrarse porque la oposición no se presentó, tras enterarse de que dos senadoras del llamado "peronismo disidente" cambiaron de opinión y pensaban apoyar el nombramiento de Marcó del Pont.
Roxana Latorre, una de las senadoras que decidió cambiar de idea, sostuvo que la maniobra de la oposición era "de extrema gravedad para la imagen del país", en línea con los argumentos del oficialismo y de Cristina Fernández.
"Daremos este debate la semana próxima", adelantó el jefe del grupo de senadores oficialistas, Miguel Pichetto, quien en las últimas horas había mantenido una seguidilla de negociaciones para frustrar la embestida de la oposición.
"Lamentamos profundamente la ausencia de la oposición", sostuvo el senador oficialista, quien insistió en que la destitución de Marcó del Pont hubiera "desprestigiado" a Argentina en momentos en que el país busca refinanciar bonos en cese de pagos desde 2001, que quedaron fuera de la refinanciación de 2005.
Pichetto reiteró que el rechazo al nombramiento de Marcó del Pont podía afectar la puesta en marcha de esa refinanciación, que comprende bonos por unos 20 mil millones de dólares.
El también senador oficialista, José Pampuro, confió a su vez en que el Ejecutivo "tendrá más votos" la semana próxima, cuando el Senado vuelva a tratar el asunto.
Marcó del Pont asumió a comienzos de febrero en reemplazo de Martín Redrado, cesado por Fernández por su negativa a cumplir un decreto que disponía el uso de reservas monetarias para el pago de deudas.
El 1 de marzo, el Banco Central giró 6 mil 569 millones de dólares en reservas a una cuenta del Tesoro con vistas a cumplir con nuevos decretos firmados ese día por Fernández para disponer el uso de fondos para pagar deudas soberanas este año, medida que ha sido frenada por la justicia.
Fernández dictó los decretos el mismo día en que inauguró las sesiones ordinarias del Parlamento, con lo que la oposición reaccionó con irritación y resolvió impulsar la destitución de la gobernadora del Banco Central.
Portavoces de la oposición, formada por la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, segunda y tercera fuerzas parlamentarias, entre otras, anticiparon que ahora buscarán que los decretos de Fernández sean anulados por el Parlamento.
eal