El disidente cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed desde hace 16 días, fue hospitalizado hoy tras sufrir un nuevo desmayo, una semana después de haber sido llevado al hospital por primera vez en estado inconsciente y deshidratado.
El periodista se declaró en huelga de hambre luego de la muerte del preso político Orlando Zapata. Su ayuno tiene el objetivo de presionar al gobierno de Cuba para liberar a disidentes.
Fariñas ha declarado en entrevistas con medios internacionales, que está dispuesto a llegar a las últimas consecuencias, incluso a morir.
Por su parte el régimen cubano lo ha denostado a través del órgano oficialista Granma al decir que es un preso común.
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