Las secretarías de Salud y Educación Pública propondrán la regulación "estratificada" de comida para los niños de la educación básica, ya que, dependiendo de su edad, se sugerirá la cantidad de alimentos que deben consumir durante su estancia en los planteles escolares.
Mauricio Hernández, subsecretario de Prevención de la Salud, de la Secretaría de Salud, dio a conocer que los lineamientos para regular los alimentos y bebidas dentro de las escuelas incluirán "un punto de corte en término de las calorías permitidas", por lo que quedarán fuera muchas de las bebidas que tienen calorías por arriba del corte.
"No se van a poder vender en la escuela, no porque se limite la oportunidad de venta, sino porque los niños no tienen un proceso de elección bien formado".
Antes de su participación en un foro sobre obesidad en las escuelas, organizado por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), el subsecretario afirmó que "es maquiavélico pensar que el niño pueda hacer una decisión adecuada en una tienda que tiene todos los productos desde los nada, poco y muy azucarado".
Explicó que la propuesta de reglamentación sobre las comidas que podrán estar dentro de las tiendas o cooperativas escolares prevé una estratificación e consumo máximo que va desde las 220 calorías para los niños de preescolar, 280 para primaria y 320 para secundaria.
"Ante esta situación, se pretende estimular el mercado para que las empresas sepan que no hay una competencia desleal pero si reglas muy claras en cuanto al contenido nutricional promedio de los niños".
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