La Policía Bancaria Industrial (PBI) de la SSPDF aclaró que los dos policías Oscar Evelio García López y Ricardo Tapia Eloy, que murieron durante el secuestro de Miguel Ángel Cárdenas Hernández, de 32 años de edad, trabajan como personal de seguridad del negocio "Mi Ranchito" y no como escoltas personales de los propietarios.
Los dos policías capitalinos murieron al ser sorprendidos por los plagiarios que no les dieron tiempo a defenderse. Minutos más tarde dos policías mexiquenses fueron heridos de bala cuando un grupo nutrido de policías de Agencia de Seguridad Estatal (ASE) y de la policía capitalina rescataron al secuestrado y se enfrentaron a tiros los delincuentes en calles de la delegación Iztacalco en el límite con el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, la madrugada de este miércoles.
Los elementos de la PBI estaban en el establecimiento comercial ubicado en prolongación de Periférico Calle 7 número 44 y retorno Perla, colonia Pantitlán, donde prestaban sus servicios como custodios.
Durante la madrugada llegó el dueño del local Miguel Ángel Cárdenas González, de 57 años de edad, a bordo de una camioneta Suburban negra, placas 107 WDH, en compañía de su hijo.
Cuando descendieron de la unidad, fueron interceptados por un comando de por lo menos 10 personas quienes dispararon en contra de los uniformados a quienes mataron sin que se pudieran defender.
Amagaron al padre de la víctima a quien le ordenaron tirarse al piso, en tanto que subieron al joven a la cajuela de un Cavalier blanco,y se retiraron del lugar, seguidos por otros tres automóviles, rumbo al Estado de México.
Al llegar a la esquina de Calle 2 y Aureliano Ramos, colonia Del Sol, en Nezahualcóyotl, fueron interceptados por elementos de la Policía Municipal con quienes se liaron a balazos.
Los hampones huyeron dejando abandonado el Cavalier y los uniformados municipales lograron liberar a la víctima.
mtr