Standard & Poor’s (S&P) estimó que México registrará una recuperación de 4.0% en 2010, dirigida por las exportaciones, luego de la contracción de 6.5% el año pasado.
"Estimamos que el PIB real de México crezca 4.0% en 2010, guiado por los sectores industrial y de exportación, más que por la demanda interna", añadió la calificadora internacional de riesgo crediticio.
En el artículo 'Sólida recuperación para América Latina en 2010', señaló que al igual que Colombia, el crecimiento de México será menor al promedio proyectado por S&P para la región, de 4.5% en 2010 y 4.25% en 2011.
Ello, como reflejo de una demanda interna más débil, incluyendo a los mercados locales de crédito, y la ausencia de vínculos comerciales sólidos con China y los mercados emergentes de Asia.
Asimismo, estimó una inflación en México de 5.0% en 2010, derivada de aumentos en impuestos sobre bienes y servicios, y del incremento a los precios de la gasolina establecida por decreto, lo que presionará al alza los precios, pese a la todavía significativa disponibilidad de capacidad productiva.
Señaló que la fuerza y durabilidad de la recuperación de Estados Unidos juegan un papel clave, debido a la exposición de México al sector manufacturero de ese país, al turismo y a los flujos de remesas de los trabajadores mexicanos.
Dichas remesas dependen en gran medida de la construcción en Estados Unidos en las regiones occidental y del sudoeste. La debilidad del consumo y del sector de la construcción en esa nación limita la fuerza de la recuperación de ese país y de México, anotó.
Comentó que cuatro trimestres consecutivos de crecimiento negativo trimestral en México tocaron fondo con el colapso del Producto Interno Bruto (PIB) real en el primer trimestre de 2009, mientras que la recuperación se apoderó del tercer trimestre.
Apuntó que la continua recuperación en el cuarto trimestre fue encabezada por las manufacturas (probablemente exportaciones), mientras que los servicios y la construcción permanecieron débiles.
La agencia internacional resaltó que el impulso a las exportaciones de finales de 2009 se extendió al inicio de 2010.
Las exportaciones totales de manufacturas aumentaron 18% anual para el periodo diciembre-enero, encabezadas por automóviles, refacciones y aparatos electrónicos que aumentaron 19% en diciembre.
Por su parte, la depreciación del peso mexicano en 2009 y su permanencia en niveles más débiles, apoya las perspectivas para el sector de exportaciones de manufacturas.
Consideró que el panorama para la inversión privada en 2010 es débil, debido al exceso de capacidad industrial.
La disminución anual de la inversión bruta fija se ha moderado en cierta medida y el nivel de inversión se mantiene estable alrededor de 15%, por debajo de su nivel máximo de mediados de 2008. La inversión registró su primera lectura positiva mensual en noviembre.
Refirió que la creación de empleos repuntó en los últimos meses de 2009, y aunque el desempleo bajó desde un máximo de 6.0% en septiembre, se mantuvo alto, en 5.6%, en enero (con ligero aumento en términos ajustados por estacionalidad respecto de diciembre).
De acuerdo con Standard & Poor’s, el subempleo está más cerca de 10 por ciento.
La calificadora también anticipó una recuperación modesta en el consumo en México, a pesar de que la confianza del consumidor sigue siendo muy baja, por lo que espera que el financiamiento de la banca comercial al sector privado sea modesto en 2010 y 2011, tras una contracción de 3.0% en 2009 (encabezada por una caída de 16% en el crédito al consumo).
Anticipó que las todavía débiles remesas de los trabajadores en Estados Unidos limiten el repunte en el consumo. Las remesas cayeron 15.7% en términos de dólares en 2009.
eal