El dato de inflación de febrero es esencial para que el Banco de México (Banxico) verifique que las presiones sobre los precios al consumidor son en realidad transitorios y que no ponen en riesgo la expectativa hacia 2011.
Analistas económicos coincidieron en que si el comportamiento del indicador marcha como hasta ahora, con un ligero repunte hacia la segunda mitad de 2010, se podrá comprobar que 'la inflación está anclada' y empezará su descenso durante el siguiente año.
A decir del economista Senior de Ixe Grupo Financiero, Luis Flores Sánchez, el impacto negativo sobre los precios al consumidor para este año era predecible por las alzas de impuestos y de los precios administrados del sector público.
En dos meses pasó de 3.57%, al cierre del año pasado, a 4.75%, pero era predecible, insistió el analista.
En su opinión, el tema relevante es comprobar si estas presiones son temporales o son un riesgo importante. En el segundo caso se revelaría que el efecto no es pasajero, que puede extenderse y con ello afectar la inflación de 2011.
Reconoció que de acuerdo con las recientes encuestas sobre el tema, las estimaciones se han empezado a estancar de 4.9 a 5.20% y que coinciden con el Banxico, por lo que la apuesta se inclina más a que sí es algo temporal.
Sobre el dato de la inflación en febrero, que se dará a conocer este martes, el especialista dijo que será relevante porque, dependiendo cuál sea, el Banxico optaría por incrementar sus tasas de interés o por mantenerlas estables en 4.5 por ciento.
Por su parte, el economista en jefe para México de BBVA Bancomer, Adolfo Albo Márquez, refirió que el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de los energéticos seguirá incidiendo todo el año para terminar con una inflación de alrededor de 5.0 por ciento'.
Explicó que más allá del número, lo que hay detrás es el comportamiento de la demanda y si ésta empieza a repuntar porque la economía crece por arriba de su potencial, puede existir riesgo de traspaso inflacionario.
No obstante, lo que se está viendo es una recuperación suave de la economía y más pegada a su potencial hacia finales del año, por lo que, en este sentido, las expectativas de largo plazo están ancladas, señaló.
En tanto, el economista en jefe para México de HSBC, Sergio Martín Moreno, dijo que la inflación no afecta al sector servicios ante el rezago económico, con lo que no hay una presión en los precios.
eal