La conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución debe servir para repensar al país y seguir construyendo un futuro armónico, "una nación en la que se incluya a todos", estimó el investigador José Antonio Rosique.
En entrevista durante el "Foro 2010: las dos revoluciones que forjaron a México", el especialista de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) reconoció que la compleja situación por la que atraviesa el país hace difícil celebrar ambas fechas.
Rosique Cañas indicó que desde hace varios años el país confronta una realidad compleja de comprender, que se refleja en los altos niveles de violencia, criminalidad y la formación de grupos que en ocasiones parecen más organizados que el Ejército y la policía.
El integrante del Departamento de Relaciones Sociales de la UAM sostuvo que "como universitarios debemos adentrarnos en la propia historia nacional y reconocer que se trató de movimientos ricos en cuanto a aportaciones e ideas".
Durante estos años se ha construido una nación con un territorio consolidado, que a pesar de todas las contradicciones que vive en este momento debe continuar edificando su futuro, tarea que las nuevas generaciones tendrán que desarrollar en un país urgido de valores y de identidad.
El rector de la Unidad Xochimilco, Cuauhtémoc Pérez Llanas, mencionó a su vez que la historia de México es rica y está llena de acontecimientos que han marcado el desarrollo de la nación.
Para la Universidad Autónoma Metropolitana, afirmó, es importante abrir espacios de reflexión en los que se analice la historia, la filosofía, el papel del Estado, la evolución de la economía y los movimientos sociales.
Se trata de lugares que permitan la discusión y la confluencia de ideas, que lleven a renovar el compromiso que como institución de educación superior se tiene con el país. 'Conocer la historia es premisa fundamental para entender el presente y construir un mejor futuro', puntualizó.
En su intervención como conferencista magistral, el investigador Juan María Alponte, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de UNAM, resaltó que la historia no puede ser adulterada, pues de serlo "falsifica a las sociedades".
Por ello, dijo el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es indispensable echar una mirada profunda y significativa sobre el mundo.
La idea de una revolución aislada creada en el paraninfo de una sociedad, evita y elude el contexto universal; en ese sentido, las revoluciones de México están instaladas en el orbe "y sin el mundo sería difícil encontrar las raíces de un proceso histórico", puntualizó.
El especialista propuso recuperar la memoria de los hombres que hicieron posible el cambio de la historia con su presencia, dolor y entereza.
vrs