La Oficina del Forense de San Diego, California, confirmó que los dos cuerpos infantiles localizados en un arroyo aledaño a la frontera con Tijuana corresponde a una niña y un bebé que fueron arrastrados al otro país por las fuertes lluvias que azotaron la ciudad el 20 de enero pasado.
Se trata de los pequeños Héctor Jorge y Tiffany Cruz Méndez, cuyos restos fueron localizados hace una semana por integrantes del grupo humanitario Ángeles del Desierto, quienes intervinieron luego de que las autoridades estadounidenses abandonaron la búsqueda.
Fue necesario que se realizara una prueba de ADN a los restos y la madre de los menores para determinar su identidad, y a una semana se entregarán los cuerpos.
El día de la tormenta, una fuerte corriente arrastró el auto donde los pequeños se encontraban con una hermanita de diez años, quien murió en el momento en el arroyo formado por la lluvia.
Desde entonces, Héctor y Tiffany fueron declarados como desaparecidos, por lo que elementos del grupo de Rescate Acuático de Bomberos de Tijuana rastrearon el arroyo donde fueron arrastrados, pero al no localizarlos solicitaron a las autoridades de Estados Unidos que ampliaran la búsqueda hasta su territorio.
Integrantes del grupo Bor Star de la Patrulla Fronteriza buscaron durante dos días pero al no localizar los restos abandonaron el trabajo y solicitaron más datos sobre la posible ubicación.
Voluntarios del grupo Ángeles del Desierto decidieron intervenir y por cinco días exploraron los pantanos fronterizos hasta dar con los restos. Primero encontraron el cuerpo del niño de dos años y medio, y cuatro días después localizaron a la pequeña de cinco años.
El Consulado General de México en San Diego, California, se hará cargo de los gastos de repatriación de ambos cuerpos, los cuales serán recibidos por sus familiares en territorio nacional.
Se espera que la entrega se realice el miércoles.
fml