Los aliados del presidente Hugo Chávez en la Asamblea Nacional anunciaron hoy que planean aprobar un reglamento que castigaría a los legisladores que abandonen al mandatario.
Los legisladores oficialistas anunciaron el plan de redactar una nueva normativa después de que Chávez instó a los miembros de su partido a escoger candidatos a ''diputados que no se vayan a saltar la talanquera (valla) después'' de las venideras elecciones legislativas de septiembre.
''Aquí lo importante no es cuál individuo o corriente quede, lo importante es que nosotros el 26 de septiembre estamos obligados a ganar no menos de dos tercios, no menos de 110 diputados'', dijo el gobernante en su programa de radio y televisión el domingo pasado.
Sus adversarios dicen que la iniciativa está dirigida a intimidar a los legisladores electos a la asamblea unicameral con el apoyo de la plataforma del mandatario y que después abandonen esa coalición izquierdista para sumarse a la oposición.
Los aliados de Chávez sostienen que los legisladores que abandonan el partido, que les ayudó a ser electos, cometen un acto inmoral esencialmente porque están subvirtiendo la voluntad de los electores que votaron en su favor.
''Si una persona llegó a la Asamblea por un partido, donde su militancia lo apoyó, y después se brinca la talanquera, está traicionando a sus electores, y esta traición a sus electores debe tener una sanción'', dijo Carlos Escarrá, un legislador perteneciente al partido gobernante.
Escarrá dijo que no está claro, sin embargo, qué tipo de sanciones podrían aplicarse. ''Eso es lo que se va a analizar, agregó''.
Los partidos oficialistas, encabezados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Chávez, ahora tienen una mayoría que controla el Legislativo con 156 de sus 167 escaños.
Los ''chavistas'' en un principio controlaban todos los escaños de la Asamblea, en gran parte porque los principales partidos de la oposición boicotearon las elecciones legislativas en 2005.
En años recientes, 11 legisladores electos con el apoyo del mandatario después le dieron la espalda debido a lo que llaman a sus tendencias autoritarias.
Wilmer Azuaje, uno de esos disidentes, cree que Chávez está enviando un mensaje a los posibles candidatos al Congreso entre sus aliados políticos porque teme que la historia se repita, especialmente si los acuciantes problemas nacionales que van desde el racionamiento de la electricidad a la inflación de dos dígitos consume por lejos su popularidad tras la votación.
''Esto es para intimidar'', dijo Azuaje. ''Yo lo veo como un mensaje para su dirigencia para decirles que si salta, los vamos a castigar''.
Chávez ha advertido de sus adversarios podrían socavar sus esfuerzos para transformar a Venezuela en un estado socialista, si ganan una mayoría de dos tercios en la Asamblea.
mamg