La relación económica entre México y Estados Unidos debe fortalecerse para no ser cómplices de un fracaso futuro de la economía mundial, manifestó Arturo Sarukhan, embajador mexicano en Washington.
"México y Estados Unidos pueden trabajar de manera conjunta; tenemos el desafío de dejar jugar ajedrez y entender que podemos transformarnos en socios del éxito de la región y no en cómplices del fracaso", dijo ante un nutrido foro conformado por empresarios, inversionistas, analistas y altos funcionarios del sector Vivienda mexicano presentes en la última conferencia del Mexican Housing Day.
El embajador Sarukhan también señaló que pese a que la región "no es una prioridad para Estados Unidos".
México es afortunado por la cercana y estrecha colaboración entre los presidentes Felipe Calderón y Barack Obama, aseveró.
"La única manera de potenciar nuestras sinergias es ampliando nuestro intercambio conforme a lo ya asentado en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte".
Detalló que en 1995 la región de Norteamérica era responsable del 19% del comercio mundial; la participación en los flujos de negocio del orbe disminuyó a 12% en 2006, por lo que instó a un trabajo intenso para desarrollar más infraestructura en la zona fronteriza.
"Tenemos que desarrollar una visión para Norteamérica y es ahí donde reside la oportunidad de México para crecer, competir y crear prosperidad para la zona. Ustedes aquí juegan un papel crucial", concluyó.
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