El presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue recibido como héroe por unos 10 mil izquierdistas congregados en el Foro Social Mundial, donde criticó el sistema financiero mundial y culpó a los países ricos por la crisis global.
El gobernante brasileño hizo eco de las críticas repetidas en el evento contra el mundo industrializado y adelantó que llevará sus puntos de vista al Foro Económico Mundial, que comienza el miércoles en Davos, Suiza, al cual se contrapone la cita de Porto Alegre.
''Voy a Davos con otra misión. Quiero mostrar que si el mundo desarrollado hubiera hecho su tarea en la economía, no hubiéramos tenido la crisis que tuvimos'', expresó Lula, quién el viernes recibirá en la ciudad suiza un reconocimiento a su labor como estadista.
En su intervención recordó que en 2003, cuando asumió el poder, el mundo financiero temía que Lula, un obrero y ex sindicalista sin estudios superiores, sería incapaz de gobernar Brasil. Siete años después, dijo que irá a Davos para decir que Brasil cuenta actualmente con ''la política de inclusión social más avanzada del planeta''.
Antes de su intervención, Lula fue consultado por el filósofo y sociólogo brasileño Candido Grzybowsky, uno de los coordinadores del foro social, qué iba a hacer Brasil para impedir que la operación de rescate en Haití se convirtiera en una ocupación estadounidense permanente.
Lula eludió la pregunta y en su lugar destacó que, con la fuerza militar brasileña en el devastado país caribeño, ''enseñamos al mundo cómo una fuerza de paz puede operar sin injerir en las decisiones políticas ni ejercer violencia contra los inocentes que viven en ese país''.
Confirmó que el 25 de este mes visitará Haití.
El líder izquierdista incendió el entusiasmo de los asistentes con críticas a los países desarrollados por provocar la crisis, por impedir un compromiso más serio contra el cambio climático y por frenar la conclusión de la Ronda Doha para la liberalización del comercio mundial.
El foro social, en su décima edición anual, fue pródigo en críticas a los banqueros y empresarios golpeados por la crisis financiera.
En una sala atestada de activistas, algunos de los cuales vestían camisetas con el retrato del legendario guerrillero Che Guevara y otros del ruso Vladimir Lenin, el colombiano Hildebrando Vélez Galeano, líder del grupo ambientalista Amigos de la Tierra, obtuvo una ovación cuando dijo que ''debemos descolonizar nuestro territorio y declararlo libre de Coca-Cola y Monsanto''.
Lula había sido recibido con aclamación en 2003, poco después de resultar elegido el primer presidente brasileño de origen obrero, pero fue abucheado en 2005 por izquierdistas que lo acusaban de volcarse excesivamente hacia al centro y ayudar a las grandes empresas a obtener ganancias, a la vez que promovía el bienestar social para que millones salieran de la miseria.
vrs