El grupo del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados respaldó el incremento al precio de la gasolina, pues se trata de una medida responsable, solidaria y consistente que no tendrá un impacto inflacionario alguno.
Al fijar su posicionamiento sobre las críticas vertidas a dicho incremento, los diputados Josefina Vázquez Mota, Roberto Gil, Mario Becerra y Felipe de Jesús Cantú consideraron que esta medida no debe ser un pretexto para que aumenten los precios de bienes y productos básicos.
La coordinadora panista en la Cámara baja comentó que quienes critican estos ajustes tienen intereses diversos que pueden ser desde los electorales hasta una escasa voluntad para discutir reformas sustantivas planteadas en su momento por el Ejecutivo federal.
Entre ellas, la reforma a la política hacendaría integral, la energética en su segunda generación y la laboral que se han venido aplazando por muchos años en la República mexicana.
Vázquez Mota recordó que en 2007 se modificó la Ley del Impuesto Especial de Producción y Servicios a fin de contar con una cuota por venta de gasolina, totalmente participable para los estados.
Esta modificación, abundó, significaba un desliz de 12 centavos para la gasolina Magna y 14 centavos para la gasolina Premium durante 2009.
Sin embargo, aunque el precio de las gasolinas sólo se deslizó en ocho centavos, las entidades federativas recibieron íntegramente la cuota establecida en las leyes por un monto de 17 mil millones de pesos.
La lideresa de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) precisó que hasta 2005 este combustible era más caro en México que en Estados Unidos y en la actualidad es 13 por ciento más barato que en ese país.
De tal suerte consideró que un subsidio sería sumamente regresivo, toda vez que 20 por ciento de la población de mayores ingresos concentra más de 50 ciento del monto del apoyo, debido a que son los que consumen más gasolina.
Josefina Vázquez Mota precisó de tal suerte que la decisión de los aumentos son una medida consistente, de los cuales la oposición estaba enterada y aprobó desde 2007.
'Esta decisión anunciada por el gobierno en diciembre, no es más que el cumplimiento de un mandato que le dio el Congreso de la Unión desde 2007 y aún así resultó por debajo del mandato mismo', aseveró.
'Cualquier otra interpretación tendrá un interés distinto al que en este caso tiene el gobierno federal y el grupo legislativo del PAN, a la responsabilidad de tener finanzas públicas sanas sin tener que sorprender a nadie, cumpliendo los mandatos del Congreso y buscando el beneficio de los más pobres', expreso.
A su vez, el diputado Roberto Gil Zuarth manifestó que la oposición no puede argumentar desconocimiento, toda vez que estas decisiones fueron tomadas por el Congreso en 2007.
Por su lado, el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Mario Becerra Pocoroba, indicó que las decisiones del gobierno federal tienen un sustento jurídico, pues se tratan de medidas oportunas y eficaces que no intentan sorprender a nadie ni ocasionar inflación alguna.
fml