El gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, confirmó que a partir de enero iniciará un programa de retiro voluntario de empleados de confianza, con el que pretenden adelgazar el gasto corriente de la administración estatal y enfrentar una etapa que puede ser de crisis.
Anticipó que "invitarán" al personal a que renuncie a su empleo a cambio de indemnizaciones que podrían ser de 9 a 12 meses de sueldo, pero que sólo cubriría a aquellos empleados que tengan entre 15 y 25 años de antigüedad. En este proceso se erogarán cerca de 100 millones de pesos.
Adicionalmente, el gobernador anunció que dentro de este programa de austeridad se extinguirán algunas dependencias y fusionarán otras para lograr un ahorro de 180 millones de pesos.
Osuna Millán especificó que entre las dependencias que agruparán se encuentra la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas, cuya función será cubierta por la Oficina Particular del Ejecutivo, entre otras.
El mandatario aclaró que no se afectarán áreas sustantivas de la administración estatal, como Seguridad Pública, Salud y Educación.
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