El escritor turco Orham Pamuk, Premio Nobel de Literatura 2006, se definió como una persona optimista que cree en la literatura y en la humanidad. Por optimismo escribe honestamente acerca de cómo se siente y cómo escucha a las personas; por optimismo sabe que la humanidad va a sobrevivir.
El novelista, que es la figura más atractiva del encuentro literario de este año, dijo en conferencia de prensa, que su pasión por la historia de su país es universal porque al contarla cuenta la historia de otros pueblos.
"El corazón humano es igual en cualquier parte del mundo; con eso no quiero decir que no toda la humanidad es buena, porque me conozco y sé que hay maldad; pero la creatividad, la energía y el poder de la humanidad para sobrevivir me hace ser optimista", señaló el escritor que está encargado de inaugurar hoy el Salón Literario de la FIL.
Orham Pamuk asegura que sin embargo, es pesimista en otros temas, en especial en cuanto a la política, la contaminación y el calentamiento global; "ante eso no soy optimista y sin embargo sé que al final del día la humanidad intentará solucionar sus problemas".
El autor que está en la FIL para presentar su nueva novela El museo de la inocencia, reconoció que el Premio Nobel de Literatura le dio más trabajo y ocupaciones, pero sobre todo ha logrado millones de lectores en todo el mundo, pues sus libros se han traducido a 56 idiomas, con lo que ha alcanzado una comunicación que va más allá de las instituciones y de los estados.
"El Premio Nobel me convirtió en un hombre más ocupado pero me dio nuevos lectores y me hizo un hombre más responsable. He escuchado la voz de los lectores de todo el mundo y esto me hace muy feliz. No soy un escritor totalmente occidentalizado, cuando escribo acerca de los turcos sé que escribo acerca de la India, de México, de Corea; sé que estoy escribiendo de la mayor parte de la humanidad".
cvtp