El líder mexiquense del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ricardo Aguilar Castillo, criticó el "maridaje de facto" que hay -dijo- entre los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), "quienes unidos sistemáticamente lanzan ataques al Estado de México".
Advirtió que los priístas están preparados para responder de manera contundente a los intentos del PAN y del PRD por desacreditar los avances en el Estado de México.
Señaló que los diputados, tanto federales como locales, responderán con argumentos cualquier descalificación al gobierno del Estado y al gobernador Enrique Peña Nieto. Detalló los "indicadores" que apuntan a la unión del PAN y del PRD:
"Como que el dirigente del PRD, Jesús Ortega, sea caja de resonancia de los discursos del PAN, como cuando insólitamente le exigía a nuestro partido ser corresponsable con el gobierno federal; a lo que respondimos que el PRI no es ni aval, ni tutor de malos gobiernos.
"O como el sorpresivo afán del senador Carlos Navarrete por debatir cuestiones legislativas fuera de la tribuna parlamentaria, cuando como senador tiene la posibilidad de expresarse y no lo hace, pues rara vez se sube a debatir en la tribuna".
Reforzó: "Resulta curioso que ahora que es presidente del Senado y que ha tenido encuentros personales con el presidente Calderón, le hayan salido las ganas de atacar al Estado de México.
"El único objetivo de esa sociedad de conveniencia no es trabajar por el bienestar de los mexicanos, sino desahogar su envidia contra el gobernador Enrique Peña, lanzando descalificaciones contra el Estado de México, dijo.
Aguilar Castillo lamentó que el PAN festeje sus 70 años de existencia como un partido político extraviado en sus principios y que, siendo gobierno, continuamente esté pidiendo caridad política al exigir corresponsabilidad en asuntos del gobierno federal.
A través de un comunicado, el PRI mexiquense indicó que Aguilar lamentó que el PRD cumpla a su vez sus 20 años de vida "siendo un partido acomodaticio y entreguista a los intereses de un gobierno de derecha, como el encabezado por el presidente Felipe Calderón.
"La prueba más clara está en que no le han dedicado una sola crítica al manejo económico del gobierno federal, ni al incremento grosero de la pobreza, ni al abundante desempleo; por el contrario, han convertido a sus más desorientados senadores en escuderos del Ejecutivo federal".
Remató: "El consorcio PAN y PRD está distorsionando el espectro político nacional y eso no le hace bien al país, pues los perredistas de opositores pasan a comparsas y los panistas como gobernantes piden caridad política. Esto, concluyó, resulta un espectáculo bochornoso e indigno ante los ojos de los mexicanos".
gdh