El inspector general de las Fuerzas Armadas alemanas, Wolfgang Schneiderhan, y el secretario de Estado de Defensa, Peter Wichert, dimitieron hoy después de que un diario publicara que el Ministerio ocultó información sobre el número de víctimas civiles fallecidas en un bombardeo en Kunduz en septiembre.
El actual ministro de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, comunicó las dimisiones del militar de máxima graduación en Alemania y el secretario de Estado en una comparecencia ante el Bundestag, la cámara baja del Parlamento alemán.
El diario "Bild" desvela hoy un informe militar según el cual Defensa "tenía claros indicios" de que había habido muertos civiles "apenas horas después del ataque" aéreo, ordenado por un militar alemán, pese a lo cual, el entonces ministro Franz Josef Jung afirmó durante días que el bombardeo sólo había afectado a insurgentes talibán.
El ataque, ordenado por el gobierno alemán en septiembre pasado, dejó un saldo de 90 personas muertas, 40 de ellas civiles. Sin embargo, en los primeros informes el ministerio de Defensa dijo que las víctimas eran insurgentes talibanes, afirmación que fue puesta en duda por el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien anunció que se iniciaría una investigación para conocer el número exacto de civiles muertos.
Con información de EFE
jfra