Un grupo de 100 ex trabajadores municipales que exige el pago de sus liquidaciones y parte proporcional del aguinaldo, se apostó y cerró los accesos a la sede del ayuntamiento, donde fueron paralizadas las labores administrativas de las oficinas, incluidas las del alcalde Francisco Santos Magaña.
Los ex burócratas inconformes se apostaron y protestaron frente a la casa del edil de extracción priísta, donde lanzaron huevos y consignas.
El presidente municipal, a quien sólo le resta un mes en el cargo, se ausentó tanto de su domicilio ubicado en la entrada de esta ciudad, como de su despacho en el ayuntamiento, para evitar a los inconformes.
El representante de los trabajadores despedidos, Juan José Guerrero Flores, explicó que fueron engañados, ya que les habían prometido que sí les pagarían.
Sostuvo que el alcalde y sus funcionarios se quieren quedar con los recursos que legalmente corresponden a los ex trabajadores.
Según Guerrero Flores, Santos Magaña se quiere quedar con cerca de dos millones 900 mil pesos, que incluye una quincena trabajada y los aguinaldos de los trabajadores despedidos.
Los inconformes amenazaron con quedarse apostados permanentemente en el palacio municipal, sin permitir el ingreso de nadie, hasta que el edil solucione sus demandas, antes de que concluya su trienio el próximo 31 de diciembre.
aec