El mexicano Andrés Guardado, centrocampista del Deportivo La Coruña, no pudo entrenar hoy con sus compañeros ante la posibilidad de que sufra los efectos de la gripe A, motivo por el que ha sido aislado en su domicilio.
El futbolista del equipo coruñés tuvo ayer unas décimas de fiebre y será sometido en las próximas horas a pruebas médicas para determinar si realmente está afectado por la influenza AH1N1, pero tendrá que estar tres días aislado, hasta que se conozca el resultado de los análisis.
En el caso de que no sufriera influenza A y se recupere del virus que lo afecta, podría viajar el sábado con el equipo a Santander, donde el domingo se enfrentarán al Racing en El Sardinero.
Si se confirma que padece la AH1N1, se perderá el encuentro con los cántabros y se reincorporará al trabajo con el equipo coruñés la próxima semana.
Además de Guardado, el jugador de la cantera Juan Domínguez, que desde el martes tampoco entrena con el primer equipo del Deportivo por posible influenza, seguirá aislado en su domicilio hasta el viernes.
El que sí puede entrenar, aunque al margen del grupo, es el central portugués Zé Castro, que arrastra un resfriado común, mientras que el sevillano Rodolfo Bodipo se ausentó por una laringoamigdalitis.
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