Cerca del 30 por ciento de las mujeres chinas sufren o han sufrido algún tipo de violencia machista, sea física, psicológica o sexual, estimó hoy la vicepresidenta de la Federación de Mujeres de China, (ACWF, por sus siglas en inglés), Zhen Yan.
Con ocasión del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, China organizó una jornada en Pekín para presentar nuevas iniciativas de lucha contra esta lacra social.
Así, el programa "Prevenir y Responder a la Violencia Doméstica en China", desarrollado por la ACWF y la ONU es la novedad de la recién estrenada "Conferencia Nacional sobre Violencia contra las Mujeres y la Implicación de los Hombres", la primera cita de estas características en el país.
El objetivo del programa es hallar métodos y sistemas para intentar evitar la propagación de la violencia machista en China.
Sin datos oficiales al respecto, la asociación recibe anualmente cerca de 50.000 denuncias de violencia de género y calcula que el maltrato es la causa de 100.000 divorcios al año.
Zhen recordó que este tipo de violencia abarca todas las clases sociales, aunque en China se centra sobre todo en el medio rural, con una estructura familiar muy tradicional y cuyas influencias confucionistas, como el honor familiar, están profundamente arraigadas.
Por su parte, Chen Mingxia, directora del Centro de Investigación Legal de Género, lamentó que gran parte de la violencia machista en China es todavía "una violencia soterrada, invisible, que causa el mayor drama a las mujeres", ya que raramente salta a la luz pública.
"La discriminación y la violencia se han convertido en un tema candente en la opinión pública, importante para la estabilidad social y lograr una sociedad armoniosa. Todavía tenemos un largo camino por recorrer", agregó.
Desde 1994, cuando el régimen comunista planteó oficialmente el problema en un Libro Blanco sobre la Violencia Contra las Mujeres, hasta 25 provincias chinas han promulgado leyes específicas para combatir esta situación.
ijp