El Parlamento de Nueva Zelanda, controlado por los conservadores, enmendó hoy la ley de gases contaminantes para reducir las multas por infracción y las cuotas que había establecido el anterior Ejecutivo laborista.
La iniciativa prosperó con cinco votos de diferencia, 63 a favor y 58 en contra, y contó con los apoyos del gobernante Partido Nacional (derecha), el Partido Maorí (nacionalista) y Futuro Unido (centro).
El titular neozelandés de Medio Ambiente, Nick Smith, dijo en el Congreso que la iniciativa introduce "el equilibrio adecuado en la protección del futuro de la economía y del medio ambiente".
"Garantiza nuestra contribución justa sin la pretensión de que debemos liderar al mundo", manifestó el ministro.
La nueva normativa entrará en vigor el 1 de julio de 2010 y gravará el uso de carbón, al tiempo que primará la reforestación.
Sin las enmiendas, el 1 de enero de 2010 habría empezado a aplicarse la regulación laborista, que hubiera elevado en un 10 por ciento el coste de la energía y representaría para la industria un gasto adicional anual de 400 millones de dólares neozelandeses (292 millones de dólares o 194,7 millones de euros).
Gobiernos de todo el mundo se reunirán el mes próximo en Copenhague en la cumbre sobre el Cambio Climático auspiciada por la ONU para que se consensúe un acuerdo que reemplace al Protocolo de Kioto en 2012.
ijp