La alta competencia y la presión a la que están expuestos los deportistas ha llevado a algunos de ellos a consumir sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento físico, sin saber que, al hacerlo, exponen su carrera, su integridad física e, incluso, su vida.
Y es que, el cardiólogo Josep Brugada, director médico del Clínica de Barcelona y asesor de la Asociación Española de Muerte Súbita, alertó, en una entrevista concedida al diario español, AS, el peligro que corren los atletas al consumir estas sustancias, a las que señala como una de las causantes de la muerte súbita.
"Si se quiere prohibir el dopaje en el deporte no es porque sea hacer trampa, sino que el dopaje te acaba matando", explicó el galeno, "provoca que los músculos se hinchen, pero también lo hace el corazón, es la famosa miocardía hipertrófica artificial inducida por las drogas".
El médico señaló a la miocardía hipertrófica como "la enfermedad del deporte", la cual es una condición hereditaria en la que el corazón es más grueso, aunque "hay enfermos que no se enteran porque nunca han sido deportistas", pero se trata de un problema que puede ser detectado con un ecocardiograma, prueba de esfuerzo y un electrocardiograma.
"El problema es que no se hacen revisiones, una firma de un médico es todo lo que se pide para dejar competir a un atleta", afirmó, "en Italia, por ejemplo, éstas pruebas son obligatorias y ahí el índice de muertes es menor".
"No mueren más deportistas de los que morían antes. Lo que pasa es que ahora las muertes son televisadas en directo. Para tenerlo claro, el deporte protege sobre la muerte súbita. Una persona que hace deporte tiene menor riesgo que el que no haga ningún ejercicio", comentó.
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