El Instituto Nacional de Migración (INM) instalará por primera vez un Grupo Beta de búsqueda y rescate de migrantes en el estado de Oaxaca, donde los indocumentados centroamericanos son "blanco" de las redes del crimen organizado que operan en la región.
Martín Rojas Márquez, quien tendrá a su cargo la coordinación del Grupo Beta que se instalará en Ixtepec, Oaxaca, detalló que los agentes se coordinarán con autoridades de los tres niveles de gobierno para estrechar la vigilancia en los casi 250 kilómetros de recorrido del tren que utilizan los migrantes que intentan cruzar a los Estados Unidos, para reducir los delitos en su contra.
En entrevista, el funcionario del INM reconoció que el mayor problema de seguridad son "los secuestros rápidos, los plagian y les hablan a sus familiares (para pedir rescates), por eso cuando nosotros hablamos con ello les recalcamos mucho que no den teléfonos, que no se separen, porque es muy riesgoso, eso es lo que más se está viendo, hay gente vigilando que tipo de migrantes viaja, si hay niños o mujeres".
Las redes criminales operan a lo largo de los 250 kilómetros del tren que cruza Oaxaca que entra de Arriaga a Chahuites, para pasar por Unión Hidalgo y Juchitán, para en Ixtepec y de ahí se enfila hacia Matías Rivero -donde existe un albergue de la iglesia católica para la atención de migrantes-, y de ahí sigue para Palomares.
"Lo que nosotros queremos en Oaxaca es que en ese trayecto de los migrantes, estén acompañados en cuestión de seguridad, de orientación", detalló Rojas Márquez, aunque el esfuerzo deberá coordinarse con las policías federal y estatal para proteger incluso a los "betas" ante la operación del crimen organizado en la región.
jfra