La procuraduría capitalina trasladará esta tarde al penal de Santa Martha Acatitla a Valentina de Albornoz, dueña de las clínicas de belleza en las que fue atendida la cantante Alejandra Guzmán.
Luego de que se venciera el plazo del arraigo en el que se encontraba y un juez penal aceptara su consignación, la mujer ingresará al reclusorio femenil para seguir su proceso judicial y esperar la sentencia.
Los delitos que se le imputan son lesiones dolosas en contra de siete mujeres que denunciaron haber sufrido daños a su salud, deformaciones y hasta amputaciones, tras recibir tratamientos de belleza en las clínicas, propiedad de Albornoz.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) trabaja para acreditar también los delitos de fraude y asociación delictuosa.
Dentro de las pesquisas de esta dependencia se ha demostrado que Valentina de Albornoz practicaba procedimientos médicos sin tener licencia para hacerlo, además de que utilizaba sustancias carentes de la autorización de las autoridades sanitarias.