Tan solo el 7,47 por ciento de la población brasileña compra libros no didácticos y destina a la literatura el equivalente al 0,05% de la renta familiar, según un estudio divulgado por agrupaciones de editores.
El escaso presupuesto destinado a la lectura responde a que el 60 por ciento de los brasileños nunca abre un libro y quien sí lo hace tan solo lee 1.3 obras literarias al año, según el estudio del Instituto Pro-Libro, organismo que aglutina a asociaciones de editores, que está basado en datos oficiales.
La tasa de lectura en el país de Paulo Coelho y Jorge Amado aumenta hasta 4,7 ejemplares por año si se incluyen las obras pedagógicas y didácticas.
El 75% de los brasileños que se consideran lectores afirmó en la encuesta que siente placer por la lectura y el resto admitió que sólo lee por obligación.
La media de lectura de los brasileños es diez veces inferior a la de Estados Unidos y casi la mitad que la de Colombia, país en donde se leen una media de 2,4 libros por año, según las mismas fuentes.
El estudio señala que en Brasil 21 millones de personas son analfabetas, que están incluidas en los 77 millones de habitantes considerados no lectores, y 95 millones leen activamente, según datos de 2007.
mzr