El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tendrá una reunión mañana en París con su homólogo francés, Nicolás Sarkozy, y un encuentro el lunes en Roma con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijeron hoy fuentes oficiales.
Lula, que hace ocho días regresó de un viaje a Inglaterra y en octubre visitó Bélgica, Suecia y Dinamarca, programó los encuentros con Sarkozy y Berlusconi para aprovechar su viaje a Roma, donde participará en la primera Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria de la FAO.
El gobernante brasileño partirá rumbo a París en la noche de este viernes desde Sao Paulo y seguirá a Roma el propio sábado, tras su reunión con Sarkozy.
"El encuentro con Sarkozy fue programado para darle oportunidad a los presidentes de discutir sobre temas ambientales que están siendo preparados para la Conferencia de (Cambios Climáticos de diciembre próximo en) Copenhague", dijo hoy el portavoz de la Presidencia brasileña, Marcelo Baumbach, en rueda de prensa.
El mandatario brasileño está empeñado en convencer al mayor número de líderes de asistir a la Cumbre de Copenhague y de presentar propuestas ambiciosas, y también puede invitar a Sarkozy, como gobernante de Guayana francesa, a la Cumbre de Países Amazónicos del 26 de noviembre en la ciudad amazónica de Manaos.
"El presidente tendrá el lunes un almuerzo de trabajo con el presidente del Consejo de Ministros de la República italiana, Silvio Berlusconi", agregó Baumbach al referirse a la reunión con agenda abierta solicitada por el primer ministro italiano.
El portavoz admitió que ningún asunto está excluido de la conversación, ni la polémica decisión del Gobierno brasileño de concederle refugio al ex activista de izquierda italiano Césare Battisti, condenado a prisión perpetua en su país por cuatro asesinatos.
La concesión del refugio generó un malestar diplomático a comienzos de año e Italia llegó a retirar a su embajador en Brasil durante un mes.
Pese al refugio, Battisti, ex miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), está a un paso de ser entregado a Italia debido a que el Supremo Tribunal Federal (STF), máxima corte brasileña, estudia la posibilidad de aceptar su extradición.
Cuatro de los magistrados de la corte ya se pronunciaron a favor de la extradición y otros cuatro en contra, y el voto definitivo será del presidente del tribunal, Gilmar Mendes, quien ya ha anticipado que está convencido de que Battisti debe ser extraditado.
La reunión de Lula y Berlusconi será la primera desde el incidente diplomático, pero el portavoz presidencial considera que "ese asunto no tiene por qué causar problemas en una relación tan buena y profunda como la existente entre Brasil e Italia".
"En el caso Battisti, el presidente (Lula) aguarda el pronunciamiento final del Supremo Tribunal Federal para después tomar una decisión", agregó Baumbach al aclarar que el jefe de Estado aún puede contrariar a la corte y mantener el refugio.
Lula también tiene previsto reunirse el domingo en Roma con otras autoridades y personalidades italianas y de diferentes países, como el ex primer ministro italiano Massimo D'Alema.
En dicha capital, el presidente brasileño también participará el domingo, junto a gobernantes de países africanos, en un seminario en que la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa) expondrán sus experiencias en la transferencia de tecnología agrícola que puede ser aprovechada en la sabana africana.
Un día después participará en la apertura de la Cumbre sobre Seguridad Alimentaria, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el fin de acordar fórmulas para erradicar el hambre que afecta a mil millones de personas en el mundo.
Lula aprovechará el encuentro para exponer los programas que, según el Gobierno brasileño, le han permitido retirar a 11 millones de la pobreza y reducir en un 73% la desnutrición infantil.
jfra