El presidente estadounidense Barack Obama afirmó el viernes que tomará pronto una decisión acerca de cuántos soldados a enviar a Afganistán y que está decidido a decidir ''correctamente''.
En una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro japonés Yukio Hatoyama, Obama rechazó afirmaciones de que su gobierno esté titubeando.
La política debe proteger a Estados Unidos de las redes terroristas, dijo Obama, dejando a la vez en claro que no hay un compromiso sin fin en Afganistán.
Los dos mandatarios prometieron renovar la alianza entre ambos países para mantenerse al ritmo de un mundo en cambio vertiginoso.
En el comienzo de una gira de una semana por Asia, Obama dijo que Estados Unidos y Japón deben ''hallar los medios de renovar y refrescar la alianza para el siglo XXI''.
Hatoyama afirmó que Japón no seguirá reabasteciendo de combustible los barcos que llevan suministros a Afganistán, pero prometió ayuda para los civiles afganos en la educación, la agricultura y la policía. También prometió cooperar con Estados Unidos para combatir el cambio climático y la proliferación de armas nucleares.
El presidente de Estados Unidos llegó a Tokio el viernes.
La visita de Obama se produce en un momento de incertidumbre en las relaciones entre ambos países. Hatoyama dijo que pondrá fin a la misión de reabastecimiento de apoyo a las fuerzas encabezadas por Estados Unidos en Afganistán y que revisará un acuerdo para la reubicación de soldados estadounidenses en Japón que Washington pensó había quedado zanjado hace tres años.
Obama dijo que los dos países debían resolver pronto una disputa sobre las bases militares estadounidenses en la isla japonesa de Okinawa.
Hatoyama recordó que en su campaña electoral promovió alejar la base de las zonas pobladas. Agregó que la cuestión debía resolverse pronto debido a que las demoras sólo complicarían la situación.
Los dos mencionaron ese principal motivo de fricción en las relaciones _la reubicación de la estación aérea Futenma de la infantería de marina en Okinawa_ pero no dieron detalles. El primer ministro japonés sugirió retirar la base de la isla, mientras que Estados Unidos desea trasladarla a un lugar más remoto en la misma isla.
cg