La unidad Valle de Anáhuac, ubicada en este municipio, se convirtió en refugio de familias afectadas por la explosión de San Juan Ixhuatepec, colonia a la que todos llegaron traumatizados por la explosión, muchos de ellos con heridas, mutilaciones y quemaduras en sus cuerpos.
Es la colonia de "los quemados", refiere un vendedor de la zona, al indicar las tres calles donde llegaron a vivir 165 familias de damnificados de San Juanico.
Esta unidad habitacional está ubicada en las inmediaciones del Metro Tecnológico, muy cerca de avenida Central, en Ecatepec, a una media hora de San Juan Ixhuatepec, en el oriente mexiquense.
Araceli Hernández Morales tenía nueve años cuando ocurrió la explosión. Ahora habita junto con su madre en la unidad Valle de Anáhuac, a donde fueron reubicadas.
"Nos entregaron las casas en obra negra", lo que llamaban "pie de casa" y "nosotros ayudamos a que las terminaran de construir", relató Teresa Martínez Lozada, quien llegó aquí siendo una niña.
"Nada más nos dieron la casa. Jamás nos dieron algún otro recurso, nada más la ayuda que llegaba del gobierno: la comida, cobijas, ropa, pero en cuestión de dinero nada, nada más la casa", mencionó Araceli Hernández, quien señaló que su vivienda en San Juan Ixhuatepec era más grande que la de Valle de Anáhuac.
Doña Manuela Pérez Morales deja aflorar el resentimiento. Tiene 80 años de edad y desde hace 25 vive en Valle de Anáhuac, a donde fue reubicada tras las explosiones de San Juan Ixhuatepec.
Asegura que el gobierno no cumplió con la ayuda prometida a los damnificados.
"Toda me chamusqué y no tuvimos nada de eso nosotros. Nada tuvimos de eso, ni nos pagaron lo que tenía que ser. Francamente es malo que yo lo diga, pero es la realidad. Mire, no son mentiras, ya no consiento ni las medias ni nada", afirma.
Pérez Morales sufrió graves quemaduras en ambas piernas y a su edad tiene severos problemas para caminar. Los doctores le diagnosticaron várices internas, debajo de las cicatrices.
Aclara que en el cuerpo tuvo quemaduras pequeñas, pero "no me baño con agua caliente porque me arden".
"No me pagaron ni lo que tenía que ser. Nada más me cambiaron mi casa, la que tenía yo, por esta mugre que tengo, que francamente mire qué mugrero tengo, pus ni agua hay. Yo allá tenía mi terreno grande, es donde tienen la bodega del municipio", insiste.
Doña Manuela carece de atención médica especializada. En San Juan Ixhuaptec habitaba en la calle Ignacio Zaragoza y casualmente su casa en Valle de Anáhuac también está en una calle con el mismo nombre.
Nos querían cobrar las casas
José Granados y María de Jesús Ramírez Quintana afirman que en San Juanico "conocimos el infierno".
"Cuándo nos echaron para acá nos trajeron en autobús, nos llamaron a firmar porque nos quedaron a deber una parte del terreno que teníamos en San Juan Ixhuatepec", afirma José Granados,
"No nos pagaron lo que era... Allá teníamos un terreno de más de siete metros de frente por 17 de fondo y nos lo valoraron en 700 pesos".
Aquí vivimos en una casita que tiene tres metros de frente, que un juez nos querían cobrar, pero alegamos que estas casas las dieron países hermanos, apunta la pareja.
Algunos de los afectados, regresaron a vivir a Ixhuatepec "porque no cabíamos en estas casitas", afirmó José Hernández Ambriz.
Según un censo realizado por la Comisión Reguladora del Suelo del Estado de México (CRESEM), en la zona afectada se destruyeron 149 viviendas, habitadas por 165 familias.
El 20 de noviembre de 1984 el presidente Miguel de la Madrid Hurtado ordenó la restitución de viviendas a los damnificados. Cuatro días después el gobernador Alfredo del Mazo entregó el primer lote de 40 viviendas a damnificados en la colonia Valle de Anáhuac, edificada por AURIS.
El reporte "San Juan Ixhuatepec: Memoria de una Emergencia", realizado por el gobierno del Estado de México en noviembre de 1985, señala que las casas entregadas fueron amuebladas también gratuitamente.
mvc