Las seis líneas del metro de Buenos Aires, que trasladan a un millón de pasajeros a diario, quedaron hoy paralizadas a raíz de una nueva huelga, la segunda en una semana, que desató trastornos en el tránsito de la capital argentina.
La protesta de 24 horas responde al reclamo de los trabajadores del metro para escindirse del sindicato de conductores de autobuses y crear su propio gremio, asunto que se discute desde hace catorce meses en el Ministerio de Trabajo.
La huelga también se realiza en repudio a las agresiones que sufrieron días atrás familiares de un dirigente gremial en un comedor de las afueras de Buenos Aires.
El sindicalista Néstor Segovia, uno de los delegados de los huelguistas, vinculó el hecho violento con la huelga que realizaron los trabajadores del metro el pasado jueves durante 18 horas para desvincularse de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) .
El titular de la UTA, Roberto Fernández, reclamó hoy que las autoridades nacionales ordenen la intervención de los organismos de seguridad "para garantizar el derecho de trabajar" .
"La ultraizquierda está utilizando este conflicto de inscripción gremial en subterráneos para generar caos y poner en peligro con sus actitudes la vigencia de la democracia" , advirtió Fernández.
Por su parte, Segovia acusó a la empresa Metrovías, que opera el servicio, de "generar una maniobra dolosa y tramposa al engañar al público diciendo que prestarían un servicio de emergencia cuando, en verdad, anoche retiraron todos los trenes" .
El juez federal Ariel Lijo analizaba hoy una presentación de la compañía, que pidió la intervención de la fuerza pública para garantizar la prestación del servicio de las líneas de metro.
Grupos "piqueteros" , tal como llaman en Argentina a protestantes que cortan calles por demandas sociales y políticas, bloquearon este martes las taquillas en la estación de trenes de Constitución, la mayor del país, en apoyo a la huelga de los empleados del metro.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, instó este lunes a "acabar con los enfrentamientos" en el país y habló de "hechos provocados y otros reales" , al aludir al clima de crispación social que se vive en las últimas semanas.
La paralización del metro se suma a otras movilizaciones de protesta que bloquean accesos a la capital argentina, como sucede casi a diario en los últimos años.
Cg