El volumen de arena nueva vertida en las playas de Cancún, desde hace una semana, no se perdió, pese al embate del huracán Ida, según la versión que esta noche difundió la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, sobre el deslave de arena que se observa en el tramo en el que se ejecutaba el proyecto de Restauración Ambiental de playas, suspendido provisionalmente el viernes, a propósito del fenómeno meteorológico.
Mediante un comunicado, la dependencia estatal informó que, conforme al reporte de los técnicos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que supervisan estos trabajos, el oleaje provocado por el huracán categoría dos, "sólo aceleró el reacomodo natural del perfil de playa".
La mañana de este domingo apareció, en un tramo de 500 metros lineales de playa, en la zona de Punta Cancún, en donde se ejecuta el depósito de arena desde el 31 de octubre, una suerte de escalón o pequeño acantilado, que en algunas zonas rebasa el metro de altura.
Turistas y residentes que acudieron a las playas, pese a que "Ida" se había convertido ya en huracán con categoría Uno, atestiguaron la presencia del acantilado, similar al que se formó con el deslave de arena ocurrido semanas después de que fue entregado el resultado de la recuperación de playas del 2006.
La explicación oficial, entonces, fue muy similar a la que, en esta ocasión, han repetido las autoridades estatales, aunque con algunas variaciones.
El argumento se basa en que la arena no se erosionó, sino que se ha desplazado mar adentro, en la parte baja del perfil de playa, para estabilizar el fondo.
La CFE explicó lo ocurrido hoy a la Sedetur, en los siguientes términos, según el reporte integrado al comunicado de prensa.
"Ante el paso del fenómeno, los perfiles rehabilitados se están comportando dentro de los esperado de acuerdo al diseño, pues ante la condición actual de oleaje de tormenta en las secciones ejecutadas, la rompiente se está presentando entre 150 y 200 metros de distancia tomando como referencia el parámetro de las construcciones existentes, disipando la energía del oleaje.
"A pesar de que los trabajos aún no concluyen, el material colocado en la zona continua formando parte del sistema activo de la playa, lo que significa que una vez que la energía de oleaje disminuya y el nivel del mar regrese a su nivel medio, el material que se desplazó a la parte baja del perfil regresará a formar parte de la playa seca, aumentando la estabilidad del perfil", se lee en el texto.
La dependencia estatal añadió que "Ida" se presentó -aproximadamente- a 90 kilómetros de distancia de las costas de Quintana Roo, con categoría 2, en la escala de Saffir Simpson, presentando alturas de ola entre los tres y los cinco metros de altura en la zona hotelera de Cancún, a lo largo de los 12 kilómetros de playa comprendidos entre Punta Cancún y Punta Nizuc.
Los trabajos de rehabilitación de arenales se repondrán en cuanto las condiciones del clima lo permitan. Se prevé que mañana la draga Kaishuu, que realiza la extracción de arena del banco marino de La Ollita, retorne de Coatzacoalcos, Veracruz, a donde fue enviada el viernes pasado para resguardarse de la amenaza que suponía "Ida".
La primera reconstrucción artificial de playas de Cancún costó al gobierno federal 230 millones de pesos y sirvió como medida emergente para restablecer los arenales que devoró el huracán Wilma, en octubre del 2005.
Hoy, el presupuesto para las obras de Restauración Ambiental, que incluye Playa del Carmen -en la Riviera Maya- y Cozumel, es de mil millones de pesos y está planificado para desarrollarse 10 años.
fml