El aroma y el ambiente taurino, mezclado con el tráfico vehicular y los tumultos de aficionados afuera de la Monumental Plaza México, regresaron hoy domingo con la inauguración de la Temporada Grande 2009-10.
Desde temprana hora los vendedores de comida y artículos taurinos ya rodeaban el coso Monumental, mientras que frente a las taquillas largas filas de aficionados buscaban un boleto para presenciar la primera corrida de este serial mayor, el más importante del país.
A pesar de que las localidades ya se pueden adquirir vía telefónica, los aficionados de hueso colorado siguen con la preferencia y a la "vieja usanza" de comprar los boletos en las taquillas para conservarlo después como una verdadera reliquia.
Gracias a esta nueva modalidad de comprar boletos vía telefónica, la reventa, típica y usual en estos eventos, casi no tuvo presencia, ya que sólo unos contados "vendedores" de entradas ofrecían sus "productos" sin mucho éxito ni demanda.
Lo único que faltó en esta tarde inaugural fueron los ya conocidos defensores de los derechos de los animales, quienes han acostumbrado a los aficionados taurinos a su presencia y a los insultos que siempre utilizan.
Para esta primera corrida, se puso en marcha el consabido operativo de seguridad, con la finalidad de aligerar el tráfico vehicular, sin embargo, los cortes que hacen a las vialidades algunas patrullas de la policía incrementan el caos en lugar de mejorarlo.
Como ejemplo, a una patrulla se le ocurrió bloquear la entrada principal de la Plaza México, sin saber que en uno de los vehículos que trataba de ingresar al coso monumental, venía el torero español Enrique Ponce, uno de los alternantes de esta tarde.
Debido a esa situación ocasionada por los guardianes del orden, el inicio del paseíllo inaugural se retrasó unos cuantos minutos, ya que el único que faltaba era Enrique Ponce, quien era solicitado por el público con silbidos y aplausos.
Otro detalle que se dio en esta tarde inaugural fue la entrega de una placa metálica enmedio del ruedo al diestro capitalino Manolo Arruza, quien después de 36 años de alternativa, dirá adiós a la profesión taurina.
A pesar del frío que hubo en días pasados, este domingo el clima mejoró notablemente, incluso, el sol brilló en una tarde sin viento y propicia para que los tres toreros brinden su máximo esfuerzo.
El cartel inaugural de la Temporada Grande 2009-10 lo integran el experimentado capitalino Manolo Arruza, quien se despide, el español Enrique Ponce y el también citadino Fermín Spínola, con toros de San José.