El alcohol y el deporte no siempre se llevan bien. Ahora le tocó al luchador Octagón, quien se echó un par de ‘copitas' en una reunión y fue detenido por el alcoholímetro.
El resultado de la revisión fue que su aliento poseía más de 45 grados de alcohol, hecho que obligó a las autoridades a remitirlo con un juez para que recibiera su castigo por la falta, aunque no provocó accidente alguno, el gladiador fue detenido.
Octagón se suma a la lista de deportistas que han sido víctimas del alcohol y la nota ha sido publicada a nivel nacional.
Por su parte, el piloto de Fórmula Indy Car, Mario Domínguez, protagonizó un choque en las calles de la ciudad de México huyó de la policía y volvió a estrellarse con un taxi, levantando de inmediato polémica por las imágenes que se difundieron del hecho y en las que se aprecia que su estado era verdaderamente inconveniente.
Pero Domínguez no ha sido el único caso sobre la imprudencia al volante cuando las figuras del deporte deciden echarse unas ‘copitas'.
La joven promesa del Atlas del Guadalajara, César Andrade, tuvo un fuerte accidente automovilístico en noviembre de 1999 el cual le cobró una factura muy alta, la amputación de su pierna derecha.
Andrade viajaba en la parte del acompañante del conductor cuando su amigo, integrante de las fuerzas inferiores de los Zorros, Javier Amador Palacios, en estado etílico tras una fiesta en el centro de la ciudad, no pudo evitar un muro de contención, estrellarse contra un poste y quedar prensado entre los fierros del coche.
El resultado, César ya no volvió a jugar futbol y Amador quedó en estado de coma y a los tres meses quedó inmóvil del 70 por ciento de su cuerpo debido a la contusión en la cabeza por el impacto.
Otro caso lo protagonizó el medallista de plata en los Juegos de Sydney 2000, Fernando Platas, quien fue detenido por la policía de Monterrey en febrero de 2006 por manejar en completo estado de ebriedad, el ex clavadista intentó arrollar a un uniformado porque no lo dejaba ir, pero no pasó a mayores.
El ministerio público de Nuevo León aseguró que el atleta había sido detenido por imprudencia al manejar con exceso de velocidad e intentar atropellar a un oficial, por lo cual tuvo que pagar una cuota de 250 mil pesos.
Después de esta actuación, Platas se dedicó a dar conferencias a jóvenes sobre los riesgos del alcohol con el volante, incluso platica su anécdota para que no hagan ese tipo de acciones.
Gonzalo Farfán, ex técnico de las Águilas del América, conducía en segundo estado de ebriedad el 11 de diciembre de 1997, cuando en su andar atropelló y mató a tres trabajadores de limpia en la ciudad de México.
El caso llamó la atención de los medios, debido a que el estratega mostró una actitud de prepotencia hacia los policías que lo detuvieron, amenazó con represalias para los uniformados y logró que su fianza fuera menor de los que debió ser.
Luis Pérez, jugador de los Rayados de Monterrey, se une a la lista de la mala fusión de alcohol y volante, ya que el joven mediocampista estrelló su automóvil contra un poste de electricidad y dejó a su acompañante en estado grave, esto en diciembre de 2006.
Un suceso de este tipo más recientemente, julio del 2006, fue el protagonizado por el jugador de los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), Miguel Andony Hernández Rodríguez. Fue detenido luego de impactar su vehículo particular al conducir en segundo grado de ebriedad tras llevar serenata a su novia.
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