Unas palabras y enseguida el llanto.
El padre de Juan Camilo Mouriño, Carlos Manuel Mouriño Atanes, no contuvo la emoción, quebró la voz y en seguida de un silencio inexplicable, salieron los aplausos de una cúpula blanquiazul.
"La huella que deja un hombre se mide por los amigos. Juan Camilo fue el amigo que todos queríamos tener; su fidelidad, compromiso, lealtad y, sobre todo, siempre lo teníamos ahí. Lo siento, perdón" ... y en seguida las lágrimas.
Como réplica, más de un minuto dedicaron los panistas a ovacionar en el auditorio Manuel Gómez Morín de la sede nacional del PAN al que en la noche del 4 de noviembre de 2008 se fue, al desplomarse el Lear Jet en el que viajaba.
Sus hijos María, Juan y Juan Camilo, en la primera fila del recinto, se sumaron a los aplausos. Luego tomaron lugar en el templete, sobre las piernas de su madre, Mari Gely Escalante; la abuela, María de los Angeles Terrazo Blanco, y el abuelo.
Frente a más de 300 panistas también estaban su mejor amigo: el presidente Felipe Calderón; su esposa, Margarita Zavala; la compañera de campaña y actual coordinadora del PAN en San Lázaro, Josefina Vázquez Mota, así como el secretario general del partido blanquiazul, José González Morfín.
Ante la falta de voz del padre, el líder del Partido Acción Nacional (PAN) , César Nava Vázquez, tomó el micrófono para dirigirse a "nuestro querido Juan Camilo", el hijo, esposo, padre, hermano, amigo, "el viejo e inmortal roble de nuestra doctrina" que se fue una noche como la de este miércoles.
El dirigente partidista aclaró a los más de 300 panistas que el en ese entonces titular de la Secretaría de Gobernación (Segob) "murió como vivió", en el "extremo del deber cumplir", y pidió recordarlos como tal a él y a quienes lo acompañaban esa noche.
Enseguida vino la revelación del busto de aproximadamente 50 kilogramos y 60 centímetros de alto por el presidente Felipe Calderón, don Carlos Mouriño y César Nava.
Posteriormente fue el presidente Felipe Calderón quien al hablar reconoció que el paso por la vida de su amigo, compañero político, Juan Camilo, "fue intenso pero breve".
Perseverante, invencible, combativo, estratega político, perspicaz, fueron las palabras con las que definió a su amigo para luego exclamar:
"La verdad es que cuánta falta nos ha hecho!", mientras observaba la imagen del ex funcionario que a sus espaldas se proyectaba.
Junto a su rostro aparecieron también las de sus colaboradores en Gobernación: su director de Comunicación Social, José Miguel Monterrubio Cubas; su subdirectora, Norma Angélica Díaz Aguíñiga, y el director de Relaciones Públicas, Arcadio Echevarría Lanz.
"Andamos muchos caminos juntos", comentó el mandatario, y la "amistad que forjamos" se construyó desde la adversidad hasta la victoria pues fue un hombre que supo armar acuerdos.
Calderón, el amigo, el compañero, señaló que si un aprendizaje dejó Mouriño Terrazo es ser "ser feliz" y disfrutar lo que se hace, lo que se ve reflejado en su hijo quien lleva su nombre: Juan Camilo.
fml