El proyecto de la mina de oro "Paredones Amarillos", de la compañía estadounidense Vista Gold, que se pretende desarrollar en la Reserva de la Biósfera Sierra de la Laguna, preocupa a especialistas y organizaciones ante el riesgo de contaminación de una de las principales fuentes de captación de agua del estado.
Al señalar que a la fecha la compañía mantiene trabajos de exploración a fin conocer el potencial de desarrollo en la zona, consideraron que de concretarse el proyecto, por su ubicación y el tipo de tecnología que se utilizaría, "representaría un amenaza para la Sierra, tanto para su biodiversidad como para su papel como fuente de agua de miles de habitantes".
Al explicar sus razones de su oposición, en un comunicado conjunto, Niparajá, Guardianes del Agua, Defensa Ambiental del Noroeste, Pronatura Noroeste y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental sostuvieron que la operación de la mina generaría cerca de 11 mil toneladas de desechos rocosos diarios para producir 40 toneladas de oro en poco menos de diez años.
"Para darse una idea de lo ineficiente que es esta actividad basta considerar que la producción de un anillo de oro puede generar hasta 20 toneladas de desechos", refirieron en el texto.
Peter Patterson, director de la organización Guardianes del Agua, sostuvo que ante la importancia de la Reserva como fuente de captación de agua en esta región desértica, es necesario "ser sumamente cuidadosos con las actividades que ahí se llevan a cabo", expresó.
A su vez, Gustavo Danemann, director ejecutivo de Pronatura Noroeste, expuso que la minería de cielo abierto no es una opción sustentable ni compatible con la conservación de la naturaleza porque requiere la remoción total e irreversible -dijo- del paisaje y el ecosistema afectado, así como la eliminación de los servicios ambientales del área, su flora y fauna.
fml