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En la madrugada del miércoles, la Cámara de Diputados se conviritó en un campo de batalla por el paquete fiscal. La aprobación de la Ley de Ingresos se tornó larga, ríspida, complicada y cansada para varios legisladores.
La toma de la tribuna por parte de diputados del Partido del Trabajo (PT) y algunos perredistas confrontó a las bancadas. Señalamientos de dedo, gritos y algunos empujones marcaron la jornada.
La Cámara de Diputados aprobó el incremento y creación de nuevos impuestos especiales sobre producción y servicios, que en 2010 se aplicarán al alcohol, cerveza, juegos y sorteos y telecomunicaciones.
Con la votación en lo general de 397 votos a favor, 57 en contra y 8 abstenciones quedó avalado el dictamen de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el cual se turnará a la Cámara de Senadores.
Pero antes y durante la aprobación de los nuevos impuestos, las caras largas de los perredistas Guadalupe Acosta Naranjo y Alejandro Encinas mostraron el evidente disgusto del partido del sol azteca.
Los abrazos del coordinador priista, Francisco Rojas, y la ex secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota no concordaron con la nada tersa discusión.
El dirigente panista y su compañero Roberto Gil evidenciaban la preocupación por el proceso de la aprobación.
Incluso al también panista, Carlos Martínez, tuvieron que ponerle gotas, pues al pasar las horas le dolieron los ojos y cómo no, si la toma de tribuna obligó a un receso de la Mesa Directiva, encabezada por Francisco Ramírez Acuña, luego de que los petistas y perredistas tomaron la misma.
Otros legisladores bostezados y cenicientos se tallaron los ojos. Algunos más, volcaron su ocio en su celular, como el panista Alfonso Martínez y Alcázar y su correligionario Benigno Quezada.
El rugido de león se lo disputaron los panistas Javier Usabiaga, Ezequiel Retiz y Mario Alberto Becerra, quienes casi se comieron a sus compñaeros con tremendos signos de cansancio.
Y cuando finlamente se recuperó la tribuna y Ramírez Acuña pudo reestablecer la votación, el petista Gerardo Fernández Noroña volvióa a hacer de las suyas y robó el tintero de la Mesa Directiva.
Y aunque los legisladores anduvieron entre mantas, protestas, rechiflas, bostezos y algunas distracciones, la Ley de Ingresos se aprobó.
cgb