La calma volvió el domingo a una barriada pobre al norte de Río de Janeiro que la víspera vivió una jornada violenta por un enfrentamiento entre bandas narcotraficantes que dejó 12 muertes, dos de ellos policías por un helicóptero derribado a disparos, informaron las autoridades.
El incidente ocurrió dos semanas después de que Río de Janeiro fue designada sede de las olimpiadas de 2016, en medio de preocupaciones por la situación de seguridad en la ciudad brasileña.
Las autoridades se apresuraron a disipar cualquier temor de que el episodio signifique un agravamiento de la situación de violencia en la ciudad y aseguraron que se trató de un problema puntual en una área específica de Rdo.
La comunidad empobrecida Morro dos Macacos, en un cerro al norte de Río, se mantuvo bajo vigilancia reforzada pero no registró episodios de violencia toda la noche del sábado y mañana de domingo, informó un portavoz de la policía militar brasileña que no se identificó por política de la institución.
''La situación fue de tranquilidad toda la noche, no hubo ningún enfrentamiento ni detenidos'', indicó el portavoz en una consulta telefónica.
La víspera, la policía rodeó el Morro dos Macacos luego de que narcotraficantes de una barriada vecina invadieron el lugar para tomar control de los puntos de distribución de drogas.
Un helicóptero policial fue derribado y dos de sus ocupantes murieron en la caída, mientras otros cuatro sobrevivieron con heridas.
La policía informó que 10 supuestos narcotraficantes murieron en los enfrentamientos y al menos ocho autobuses fueron incendiados. Dos civiles sufrieron heridas leves.
grg