El cineasta estadunidense Quentin Tarantino defendió aquí su propuesta cinematográfica planteada en Bastardos sin gloria, filme que inaugura el Festival Internacional de Cine de Morelia, al señalar que sus películas "no son para todos, y el que no quiera verlas pues que no vaya".
Tarantino, quien visita por primera vez México, ofreció una conferencia de prensa, acompañado de Eli Roth, uno de los actores del filme que se estrenará en territorio nacional el próximo 9 de octubre.
"Para mí las películas son arte, y si la violencia es parte de tu color como artista es cuestión de estética", indicó el cineasta ganador de un Oscar y una Palma de Oro por Pulp fiction.
"Dicho esto, la violencia que ustedes viven por los carteles, la mafia y los secuestros, aquí la violencia entonces no es una cuestión de estética, es algo que se tiene que enfrentar todos los días, esa situación también se vive en Estados Unidos, en Japón y en el mundo, lo sé y lo veo, por eso siento empatía con lo que sucede en la sociedad mexicana", agregó.
De muy buen humor y agradecido por la recepción, el director de Perros de reserva y Tiempos violentos reconoció que su filme posee un contenido fuerte, pero comentó que no puede ir en contra de sus principios como cineasta.
Señaló que debido a los resultados duda en hacer una precuela o una secuela de Bastardos sin gloria, pues dijo estar intrigado por la historia: "Por lo pronto, seguiré escribiendo con mi pluma y papel, luego ya veré lo que sucede.
"Dependerá de ustedes decir si esta es una película madura, pues debo decirles que desde hace 10 años concebí a muchos personajes que ven en la película. Yo empecé a escribir el guión y era muy grande lo que estaba haciendo, fue justo después de Jackie Brown que yo estaba escribiéndolo".
Tarantino advirtió que no podía desactivar su cerebro y pensó que todo ello debía ser una película. Le sucedió lo mismo que cuando preparaba Kill Bill, por lo que se vio obligado a recortar el guión y los capítulos, y al final es lo que todo mundo puede ver en Bastardos sin gloria.
Señaló que escribió tanto que imaginó que en lugar de película tenía tema como para hacer una serie de televisión, pero que esa no era la idea.
"Los personajes hacen lo que tienen qué hacer, no están guiados por una doble moral. El hecho de creerlo imaginario es lo bello, aunque se hable de algo real".
En tanto, Roth comentó que Quentin es un director maravilloso y tiene amor y compasión por sus personajes.
Dijo que la diferencia entre Death proof y esta otra película es que aquí "me daba las instrucciones de manera cálida, y si no ibas preparado te tenías que ir, así de sencillo, todos los actores tenían que dar el ciento por ciento, si no a casa.
"He aprendido muchísimo con él sobre dirección, todo se trata del guión, de practicar y lo último es la cámara, te sientes muy cómodo con quien eres".
Asimismo, defendió la postura de Tarantino en "Bastardos sin gloria al decir que la violencia en las películas es estética, pero nos gusta porque sabemos que es falso, es una representación de lo que sentimos y de lo que nos duele".
"Soy judío, y mis abuelos vienen de Polonia, tengo muchos parientes que murieron en el holocausto, y yo crecí enmedio de muchas fantasías, y una de ellas era ver morir a Hitler, como sucede en la película".
cvtp