La crisis económica por la que atraviesan la mayoría de los municipios de Tamaulipas, ante los recortes presupuestales, se está viendo reflejada en la paralización de obras públicas y el recorte en prestaciones para el personal.
Los Ayuntamientos de Ciudad Madero, Río Bravo, Mante, Matamoros y Victoria anunciaron la suspensión de algunas obras que no estaban etiquetadas con recursos, tales como pavimentaciones, construcción de cordones, acondicionamiento y remodelación de oficinas, así como aulas y desayunadores en colonias populares.
En los últimos días, el presidente municipal de la capital tamaulipeca, Arturo Díez Gutiérrez Navarro, anunció la eliminación de vales de despensa de hasta 500 pesos que se otorgaban a empleados con salario inferior a los dos mil pesos mensuales.
En tanto, el alcalde de Río Bravo, Roberto Benet Ramos, estableció que si bien todos los municipios del país están pasando por lo mismo, en caso concreto de esa localidad se buscarán los mecanismos para apoyar a la clase trabajadora.
Explicó que en su plan de austeridad se eliminaron los apoyos para pagar telefonía móvil, vales de gasolina a la alta burocracia, así como el ahorro de energía eléctrica y el reciclado de papel para de uso diario.
El edil de Cuidad Madero, Sergio Posadas Lara, solicitó un préstamo de 98 millones de pesos que será destinado para la ejecución de diversos proyectos productivos, acordes con los planes de inversión pública.
Según el alcalde, muchas de las obras que se tenían programadas tuvieron que ser detenidas ante los recortes presupuestales y con la deuda contraída se podrán concluir.
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