Los habitantes de Redzikowo (norte de Polonia) , el pueblo donde Estados Unidos había decidido ubicar sus bases de misiles, amanecieron hoy felices tras conocer la retirada del proyecto, aunque su alegría no es compartida por el presidente polaco, Lech Kazynski, quien habla de "fiasco" .
"Hoy quizá soy el hombre más feliz de Polonia" , asegura Mariusz Chmiel, alcalde de la comarca de Slupsk, donde se encuentra el pequeño pueblo (de cerca de 500 habitantes) que ayer se escapó de convertirse en sede del escudo antimisiles estadounidense tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
"Estoy satisfecho de que la seguridad de los ciudadanos de nuestra región se haya salvado" , añadió en declaraciones a medios polacos Chmiel, quien ahora mira con optimismo el posible uso del terreno en el que iban a desplegarse las lanzanderas de cohetes.
Chmiel espera que el solar pueda convertirse en un pequeño aeropuerto que ayude a desarrollar económicamente la zona, donde viven alrededor de 100 mil personas, la mayoría población rural.
Pero el alcalde reconoce que no todos comparten su felicidad, y entre ellos se encuentra el presidente de Polonia, el conservador Lech Kaczynski, cuyo partido, Ley y Justicia (PiS) , inició hace algunos años las negociaciones sobre el sistema balístico con la administración del presidente estadounidense George W. Bush.
"El fiasco de la construcción en Polonia de una parte del escudo antimisiles no ha despertado el entusiasmo del presidente" , explicaba hoy a la radio pública polaca el responsable de la cancillería presidencial, Wladislaw Stasiak.
Stasiak subrayó que la decisión de la Casa Blanca de abandonar el proyecto priva a Polonia de una serie de beneficios, algunos importantes para las relaciones con la vecina Rusia, donde al igual que en Radziokowo, también se ha recibido con entusiasmo la retirada del plan norteamericano.
Varsovia y Washington firmaron en agosto de 2008 el acuerdo para desplegar las bases de cohetes interceptadores en suelo polaco, un acuerdo a cambio del cual Estados Unidos debía prestar apoyo y asistencia militar a Polonia, y que ahora se ha convertido en papel mojado.
"Este acuerdo venía acompañado de una declaración de cooperación política. Preveía colaboración y ayuda para la modernización de nuestras fuerzas armadas, cooperación en el escenario internacional, incluyendo la OTAN, y en aspectos tecnológicos" , recordó Stasiak.
"Además -añadió-, estas negociaciones dejaban atrás el estereotipo de que Polonia es una zona de transición donde nunca podían localizarse instalaciones militares importantes y de que no somos miembros plenos de la OTAN" .
Tal y como expresó Stasiak, el cambio de planes anunciado por la administración Obama no ha gustado al presidente polaco, a pesar de que desde Washington se asegura que en lugar del escudo antimisiles se desarrollará un nuevo sistema defensivo.
Otros miembros del partido conservador también lamentaron la decisión de Barack Obama, que consideraron una evidencia de que Europa ha dejado de ser una prioridad para Estados Unidos.
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